Cuaresma 2013
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Carta del Patriarca de la Casa del Arcoíris para la Cuaresma 2013 leída el miércoles de Ceniza durante la Santa Eucaristía:

"Queridos hermanos y hermanas en Cristo:

Llegamos a este tiempo tan significativo y de reflexión que es el tiempo cuaresmal. Es un tiempo de reflexión, paciencia, amor, de ver lo bueno que hay en nosotros y ponerlo en práctica, de observar todo....

Es un tiempo de dejar a un lado el "yo" y empezar a pensar en el "tú", de ver a Dios sobre todas las cosas y a Jesucristo en todos los seres humanos. Es tiempo de alegría y penitencia, pues el mismo Cristo viene a pagar el peso de nuestros pecados. Es tiempo de solidaridad con los más necesitados de alimento, cariño y piedad. Es pues, un tiempo de mirar hacia dentro y ver el ministerio que cada uno de nosotros estamos ocupando y ver si de verdad lo hacemos de forma que Dios nuestro Padre y María Santísima, nuestra Madre, puedan estar orgullosos de nosotros o si, más bien, debemos agachar la cabeza de la vergüenza.

Siempre vemos las cosas que no hacen los demás, pero nunca vemos lo que nosotros hacemos. Ya no es tiempo de luto, así que no es necesario que cada uno lleve la ropa del color de su aura. Los ayunos serán de 12 horas variables. Los viernes y los miércoles, abstenerse de comer carne y del acto sexual. La recepción de los sacramentos, así como las obligaciones en la oración, que cada cual sea su juez. Vivan esta Cuaresma en la interioridad de Dios, dejando a un lado el mundo con sus distracciones.

Sin más, queridos hermanos, os hago una pequeña sugerencia: Dios todo lo puede y a su madre María Santísima de la Soledad todo se lo concede, así que, humildemente, sugiero que tengan fe, esperanza y caridad, que no todo el mundo tiene la dicha de estar en una aparición donde se manifiesta el mismo Dios. Si tienen un problema, pídanlo como deben y se les concederá. Pero tengamos en cuenta que muchas veces, cuando pedimos, hemos puesto la respuesta antes que la pregunta y hemos perdido la fe de que Ella puede cambiar todo, pues a quien tanto nos ama, Dios le no negará nada.

Reciban todas mis bendiciones y resuelvan de este decálogo sus penitencias y conclusiones. Humildemente os ama desde el Espíritu del Buen Dios,

Esteban de la Soledad

Arzobispo y Patriarca de la Casa del Arcoíris"