Mensaje día 04-04-2010
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Esteban: Salve, Redentora de las almas.

María Santísima: Mi corazón se complace con la resurrección de Nuestro Salvador y mi alma se une a la de Dios en el gozo del amor del mundo.

No estés triste que contigo siempre estoy.

Gran parte del mundo es la que se halla en tristeza porque no encuentran a Dios en sus vidas.

Esteban: Madre mía, ¿por qué me encuentro cansado?

María Santísima: Porque todo es renovación.

El mundo, los justos y los redimidos deben prepararse para la venida de la mano de Dios al mundo. Estad preparados y alertas y siempre limpios por dentro y por fuera.

Son muchos los huertos donde se cosecha la rosa pero son pocos en los que se tala, se riega y se cuida, y así es la casa del Señor, tiene muchas estancias y moradas pero pocos son los que siembran su huerto para esperar recoger cosecha, y eso en el mundo es una fatalidad, ya que si no están preparados no tendrán la fuerza necesaria para resistir lo que se les avecina. Estad siempre alegres, que Dios se halla en vosotros y recuerda que siempre estoy contigo.

Cuando todo parezca oscuridad, se abrirá una ventana en el Cielo por donde el mismo Dios intercederá con su mano.

Es demasiado horror lo que hay en el mundo, así que pedid la misericordia divina de Dios para que el mundo no sea juzgado. El juicio del mundo será en tiempo venidero, otro tiempo de más esperanza.

Esteban: Quiero pediros por los que se hallan aquí, especialmente por Caqui, Ana y Lucía, que las obras de Dios se vean por medio de sus milagros.

María Santísima: Yo soy la mediadora de la Gracia de Dios, pero comparto el designio y la voluntad de Dios. Siempre intercedo, pero con la bendición de mi Hijo.

Hoy le complace mucho todo al Señor.

Tu camino es largo y grande, así que no te cargues con una carga pesada pues se te hará mucho más largo. Agárrate a lo que realmente importa y rogad por el mundo, que vienen tiempos de hambre, dolor y sufrimiento, y una nueva guerra donde los mártires son los inocentes del mundo. Rezad para que todos los hombres vean la luz de Dios y sepan ver a Cristo en todos sus hermanos, rezad para que Dios vea el amor del mundo y no se rija por el odio. El equilibrio del mundo está perdido. La balanza está caída, eso trae unas consecuencias terribles para mis hijos, el mejor ejemplo es la virtud.

Esteban: Tengo que darle muchas gracias por muchas cosas.

María Santísima: Unas manos fuertes para un trabajo fuerte, el Señor que así lo dispuso sabía lo que hacía, y un corazón de cristal para depositar el amor del mundo.

Tu amor es tu mayor virtud. Que en el mundo sirva de ejemplo el amor de los corazones.

Y anda camino que a tu camino ya llegan los redimidos. Y la bendición de Dios se derrama sobre todos vosotros, quedad empapados de ella para que deis fruto. Con fe todo se alcanza y con amor. Mi corazón está siempre contigo.

Esteban: Adiós, Reina del Cielo.