Mensaje día 14-02-2010
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Esteban: Salve, Redentora de las almas.

María Santísima: Ay, qué bonito está todo, parecen las bodas de Sinog. El Corazón de Jesús late por Baza y mi Corazón suspira por la Obra de Dios.

Esteban: Tendría que hacerle unas preguntas, antes dígame lo que quiera.

María Santísima: Los caminos de Dios no son fáciles pero debemos emprender el camino para evangelizar el mundo, hay que andar mucho camino.

Esteban: Ayúdeme, guíeme con su mano.

María Santísima: La Providencia de Dios es el logro de la unificación de la fe, el amor y la constancia es el fruto más hermoso. A veces intentarlo es el logro.

Esteban: No le comprendo Madre.

María Santísima: Que no es necesario llegar al fin, sólo es necesario empezar el camino. Los sacerdotes deben consagrar todos los domingos, ya que la presencia de Dios está en ellos, sobre todo en sus manos, y tú nunca estés triste, pues mi Corazón se halla en ti.

Esteban: Perdóneme, interceda para que siempre haga la voluntad de Dios.

María Santísima: La voluntad de Dios es tu vida con tus virtudes e imperfecciones, ya que lo que más le agrada a Dios es el amor. El mundo necesita dirigir sus oraciones al Cielo, así como inclinar sus cabezas para pedir perdón para la salvación de las almas. Estad alerta que el demonio está trazando un plan para volver el mundo del revés.

Esteban: ¿Podría decirme de qué manera va a suceder?

María Santísima: Eruditos de la ciencia creerán que pueden demostrar que la vida de Jesús es como un relato sin validez ni creencia, pero la veracidad de la verdad brillará sobre la oscuridad del orgullo del mundo.

Es tiempo de purificación y es un tiempo difícil, ayudad al caído y dad de comer al que tiene hambre, y todos los sacerdotes deben de consagrar en Cuaresma todos los domingos, ya que se necesita la Oblación para bajar la Misericordia de Dios a la Tierra.

Esteban: Madre mía, quiero preguntarle por el éxtasis de mis hijas (se refiere a varias amigas suyas).

María Santísima: Se llenan de gozo de gracia y la misericordia de Dios llena sus almas.

Ellas son frutos del Santuario de la Rosa.

Esteban: Pero no han entendido algunas cosas, yo les he explicado.

María Santísima: Sé fuerte y no cedas, que el Camino de Dios es como el cayado firme, la debilidad conduce a la imperfección.

Esteban: Quiero preguntarle por un alma, yo sé que su Misericordia es infinita, en especial por Vicente y por Martina.

María Santísima: Por tu amor y tu misericordia estarán gozando conmigo hoy en el Cielo.

Esteban: Le pido por los enfermos y sus almas, especialmente por los descarriados, también para que no pierda mi casa, no quiero que me diga nada, sólo que lo sepa.

Interceda por un hombre que tiene un espíritu inmundo, Madre interceda fulmínelo para que pueda gozar de Dios.

María Santísima: Cuando Dios lo permite es para bien de su alma, pronto acabará esta prueba.

Los hijos de esta Casa son hijos del Arco Iris, en el Cielo se llaman “selitas”: los que caminan recto en el Camino de Dios. Siempre estoy con vosotros en vuestro sufrimiento y gozo y siempre estoy con mi Hijo. Con Dios todo se vence. Hoy recibís la bendición de las flores que son las oraciones perfumadas que pasan por el Altar de Dios y se inunda el alma. Rezad mucho que se necesita oración. ¡Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar!

Esteban: Dígale a Dios que lo queremos y a Usted, con todo nuestro corazón y alma.

María Santísima: Diles a mis hijos que ellos me aman mucho pero que el amor de los Padres del Cielo abrasa como el calor del Sol. La bendición de Dios Padre Todopoderoso caiga sobre vosotros y de Baza se extienda a toda la humanidad. ¡Aleluya!. ¡He aquí la presencia de Dios!