Mensaje día 17-02-2013
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Esteban: Ave María Purísima. Salve, Redentora de las almas.

María Santísima: Hoy traigo un mensaje nuevo de paz y esperanza al mundo, que no se atribulen los corazones. El mundo está sumido en una gran oscuridad y es necesaria la purificación de las almas virtuosas.

No comprendéis que en el mundo y en la vida hay muchos dones, como los dones de tu corazón. Las almas están perdidas, no ven la virtud. Los parámetros de la virtud son tan estrechos que con un poco de amor se puede pasar por ellos.

Hoy claman los serafines por la grandeza de Dios en la Tierra. Nuevos mundos y nuevos tiempos y nuevos cambios en el Vaticano, que facilitarán el camino de Baza.

La mano poderosa de Dios está trenzado la escalera más hermosa de la subida a la Gloria y la deposita en Baza como salvación y puerta al Paraíso. Solo hay que agarrarse a ella y se elevará hacia el Altísimo.

Esteban: Son muchas las almas que hay aquí y muchas peticiones.

María Santísima: Sí, las escucho todas y veo en sus corazones.

Pronto has de iniciar un viaje para ir a defender los carismas de Cristo en la Tierra.

Hoy estáis como un trigo ardiendo y las llamas no cesan de crecer. Es bueno que se mantenga el equilibrio, pues si el grano arde muy pronto, el grano se pasa, y es largo el año y se necesita la cosecha.

Es tiempo de alegría y pronto tocarán las campanas de Baza. A Dios le agrada y le complace la Eucaristía de Baza y a Dios le complace la oración constante.

Hoy deposito este regalo dentro de tu corazón [La Virgen me enseña en las manos una piedra brillante y azul]. Es el equilibrio para el tiempo venidero. Ama y sufre, que sufriendo se acerca uno a Dios, pero amando se acerca uno más.

No busques soluciones, que las tiene todas dispuestas Dios. Es un tiempo nuevo y un andar nuevo.

Recibid la bendición de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo y, recuerda, regala tu rosario.