Mensaje día 18-03-2012
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Esteban: Salve, Redentora de las almas, Madre de Dios y Madre Nuestra.

María Santísima: Soy mediadora de la paz y mensajera de Cristo. Se derraman las bendiciones sobre todas las almas llegando al estado de la gracia y pesando el doble. Para el Cirineo no fue fácil ayudar a llevar la Cruz, todos debemos ser cirineos y ayudar a llevar la cruz de los demás, que otro pondrá el Señor en tu camino para que ayude a llevar la tuya.

Con azucenas y nardos están vestidos los altares del Cielo hoy y, qué hermoso, con estas flores, hoy están vestidos los de Baza.

Es tiempo de purificación y equilibrio y es tiempo de iniciar todo lo nuevo, la Nueva Jerusalén, la nueva Arca de la Alianza.

Cuando el mundo dé el gran giro, todo cambiará: lo árido no estará seco y lo verde será árido. El mar comenzará su baile y, aunque parezca que nunca cesará, llegará la paz a él también. Son los continentes nuevos, paraíso que Dios prepara en la Tierra.

Esteban: Tengo que pedirle, usted sabe mis intenciones y las de todos los que están aquí.

María Santísima: Para que haya equilibrio en la luz, es necesaria la bruma de la oscuridad para abrir los ojos y no quedar desconcertados.

Es un tiempo nuevo y lo nuevo siempre trae desconcierto, pero todo siempre es para bien.

Serán tiempos venideros en que la tortuga deje la coraza, es el tiempo en el que el hombre comparta la Tierra con las demás criaturas de Dios. Es el tiempo del equilibrio, no de la dominación, es el tiempo de la paz, es el tiempo del amor.

Camina mucho que en los pies llevas la azada y vas sembrando por donde pasas. Eres instrumento y semilla. Fecunda la tierra que está estéril, y todos los que están aquí reciban todas las bendiciones del Cielo, y Dios les impone la Mano y su Cayado para que en los tiempos de atribulación estén protegidos por Dios. Es un tiempo nuevo y unas normas nuevas, quitaos el muro y no habrá horizontes ni fronteras. Y regala tu rosario.

Esteban: Gracias, Madre Santísima y ayúdeme.

María Santísima: Yo siempre estoy contigo, y contigo está la Voluntad de Dios.