Mensaje día 20-03-2011
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Esteban: Salve Redentora de las almas, Madre de Misericordia.

María Santísima:
Benditos sean los corazones que estando en presencia de Dios están en su gracia. Aquí tienes el consuelo y el bálsamo. [La Virgen muestra su corazón a Esteban.]
Mi corazón es el corazón de Cristo del que mana la miel más dulce para la reparación de los corazones afligidos y gozo de las almas fervorosas. En ti se hallan los dones y la sabiduría, pero tu corazón esta en tribulación. Debes comprender que en ti se debe hallar siempre la paz y no atribularte por las cosas mundanas, pues antes o después todas ellas pasarán.

Esteban:
Quiero pedirle muchas cosas, ayúdeme a que esté tranquilo.

María Santísima: Un carácter fuerte es un pilar fuerte, pero todo hay que hacerlo con amor, hasta corregir.

Esteban: Quisiera pediros por todos los problemas de los que están aquí.

María Santísima: La mediación del Cielo todo lo halla y lo que se pide con amor de corazón a Dios alcanza.
Así como se pudre la fruta en el campo, se pudre la carne de mis hijos en el mundo. Los hombres deben elevar su mirada al Cielo y trabajar la tierra que está abandonada. Es lo que da el fruto para el sustento.
Cada cual en sí debe encontrar sus virtudes y trabajarlas para ser un árbol sano que dé fruta sana y su carne se limpie.
El primer aviso y la primera trompeta está tocada, faltan dos avisos para que Dios mande la purificación a la Tierra. Rezad mucho, con ilusión pues a Dios le halla.
La manifestación de los santos es la plenitud de la coronación de Dios en la tierra, así que cuando se les venera abrimos un pórtico a la Gloria uniendo los dos espacios.
El agua está turbia, rogadle a Dios para que no llegue a los manantiales.
No estés triste, recuerda que nuestro corazón está siempre contigo.
Que se rece el Santo Rosario en familia por la misericordia de Dios al mundo.
Todos sois un corazón, latid al mismo son y no permitáis que el demonio se goce con las separaciones. Recuerda que el que mucho ama, mucho sufre.
Anda camino, que andando sellas las ataduras de Satanás en el mundo. Y recibid todos la bendición de Dios Padre Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo.
No olvides que estoy contigo.