Mensaje día 21-03-2010
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Esteban: Salve Redentora de las almas

María Santísima: Hoy traigo un mensaje de amor y de paz a la Humanidad. El mundo debe reconciliarse con Dios y los tiempos venideros, aunque vayan regados con tristeza son tiempos de espiritualidad y victoria para la Casa del Señor.

No debes estar confundido y has de saber lo que realmente quieres. Lo hagas como lo hagas, a Dios le complace. Son cosas pequeñas la Casa de la Tierra, la grandeza se halla en la Casa del Cielo donde el Señor te ha dispuesto unos aposentos para ti y los tuyos.

El Camino no es fácil aunque en él se halla la grandeza de Dios. Tú tienes la firmeza y con el yunque has sido cincelado para convertirte en la llave que ha de traer al mundo las puertas de la salvación.

Llega al mundo una gran pena, estruendo y dolor. Ya llega el principio de la purificación. Todo es voluntad de Dios y todas las almas lo han sellado, así que es voluntad de Dios, todo es voluntad de Dios.

De repente, en un día nublado sale un rayo de sol pero calienta tanto que llega a quemar, así en los tiempos de dificultades se abre una esperanza a un tiempo mejor. De allí se recibirán las fuerzas para pasar estos tiempos, y llegará el tiempo donde todo es paz, todo es amor, los problemas grandes desaparecen y los pequeños no son vistos porque el que con Dios se halla solo ve paz, y su amor es tal que los problemas son pequeñeces para tener entretenida el alma.

Tú se valiente y gallardo y no temas nunca, pues la vara del Señor, que Bendito sea, camina a tu lado y quien arremeta contra ti, está arremetiendo contra el Cielo.

Tu vida es la Obra de Dios, pero tienes que seguir moldeándote para que Dios pueda realizar la Obra completa, y la semilla esté granada y cuando sea depositada en la tierra dé un fruto de amor tan grande que se abrasen todos los redimidos.

Yo estoy siempre contigo, no temas nada.

Esteban: Quiero pediros….ya lo sé.

María Santísima: Pronto pasará.

Esteban: Quiero pedir por los enfermos, por una niña que se llama Lucía, por los que están aquí, y por los que no pueden venir y se acuerdan de Vos.

María Santísima: El Cielo no es sordo a los ruegos de los que aman al Señor. Me complace y complazco en interceder por vuestras peticiones.

Las gracias deben ser dadas a Nuestro Dios Padre, que todo lo otorga y concede y sólo ve las virtudes.

Esteban: Interceda….

María Santísima: Todos están en el mar y Dios es el buen barco, la mano está alzada, solo hace falta agarrarse para subir. Los que cruzan los brazos por su orgullo no pueden llegar a la tabla de salvación.

Qué hermoso está todo, a Dios le complace el mundo y la belleza de todos los que la habitan.

Son tiempos nuevos y son tiempos donde la verdad triunfará y la Casa de Dios en el mundo tendrá su sitio.

Elevad todos los rosarios.

Una legión de Serafines rocía vuestros rosarios y vuestros corazones de la Gracia de Dios, que se derrama y que se queda en todo.

Anda camino, vence todas las dificultades, la Gracia de Dios caiga sobre vosotros y la Humanidad.

Baza sea la antorcha de fuego que prenda todo el mundo. Dios quiere la unión, pero también ama la individualidad, así que en todo estad siempre unidos pero manteniendo vuestro propio mensaje.

Esteban: Adiós, bendita de Dios.

María Santísima: El Amor de Dios se halla en ti, y en mi Corazón siempre estás tú. ¡Hosanna, la Casa del Señor!