Mensaje día 24-03-2013
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Esteban: Ave María Purísima, María Madre de Dios y Madre nuestra amantísima.

María Santísima: Hoy traigo un mensaje de paz y de gozo a la Tierra. El Cielo se alegra con la conmemoración de mi Hijo en Baza, y a Dios le complace que todos los corazones unan su oración para que en el mundo se escuche una sola voz y una sola palabra. Deben de buscar en su interior la llama viva de Jesús y propáguenla al resto del cuerpo. Pronto todo arderá en vivas llamas y la gracia del Altísimo habitará en la totalidad de vuestras personas.

El mundo está triste y afligido porque no entienden los designios de Dios, y la abundancia y la necesidad ¡son unos males tan pequeños!

En la vida hay prioridades más grandes: la paz de conciencia, la alegría y la fe, lo demás, sobra todo. ¿De qué sirve acumular lo terreno si la Tierra ha de quedarse en vacío? Hay que acumular en el Cielo, que es la tierra más fecunda que siempre da fruto.

Los ángeles tocan las trompetas por la entrada de Cristo en Jerusalén y por la entrada en Baza, que es pórtico de la Tierra, y es la nueva Jerusalén.

El corazón de Dios se complace por todos vuestros sacrificios, pero sobre todo por vuestras oraciones, y no se olvide que en Baza es siempre como Cuaresma, que la presencia de Dios está siempre, así que no olvidéis los Sacramentos y las oraciones.

Buscad la felicidad de la Tierra y la salvación del Cielo. Dios quiere la alegría y el equilibrio interior.

En la Tierra hay depositados muchísimos dones, pero el pórtico de la Gloria que hay en Baza tiene 9 arcos y tiene más varas que el Templo de Salomón.

No dejes que se mezclen en ti las rencillas del mundo, pues enturbia el agua. Las dificultades y los sufrimientos han de lavarse con lágrimas, pero el gozo del Señor se sostiene con la constancia, la alegría y siendo puros de corazón.

Son muchos los corazones que miran al Cielo, pero Dios para todos ellos tiene respuesta.

Esteban: Quiero pedirle por todos los que están aquí, pero en especial por ese niño enfermo. Obre un milagro. Se lo pido por el amor de mi corazón.

María Santísima: Nada niega Dios al que tanto ama. Y sé fuerte, pues eres herradura del caminante.

Que la bendición de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo caiga sobre vosotros. Recuerda, regala tu rosario.