Mensaje día 25-03-2012
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Esteban: Salve, Redentora de las almas.

María Santísima: Soy Madre de Misericordia y Madre de la paz

Esteban: Madre, quisiera preguntarle unas cosas. Si he de encontrarme así por la situación en el mundo y es por el tiempo de purificación.

María Santísima: Por vosotros pasa todo el sufrimiento. El Señor lo permite todo para que haya equilibrio.

En el Cielo se cantan lamentaciones de los tiempos desfavorables que rige la humanidad y, hasta en el sufrimiento, se pone alegría para cambiar lo primero en el principio.

Es un tiempo de libertad para amar a Dios, y los hombres necesitan contrariedad. Mientras que el mundo se queja por cosas pequeñas, no se está preparando para las cosas grandes y, al que le pille desprevenido, llegará la noche y tendrá la vela apagada y no sabrá por dónde guiar sus pasos.

Siempre hay esperanza para el mundo y siempre hay esperanza para la salvación de todas las almas. Esto es lo que más complace a Dios: que no se pierda ni una sola de sus almas.

Nosotros somos jueces de nosotros mismos y en la cruz está el peso del pago, pero hay que subir hasta ella para que nos pueda servir.

Las palabras sin sentimientos no sirven para nada.

Es tiempo de muchos cambios y mucha discordia para el mundo, es tiempo de tristeza, y esto es igual que una gran tormenta: una vez que pasa, la Tierra queda fecundada, la vida sale de todos los lados.

Amad especialmente al que menos os aman, ya que hasta las almas oscuras son hijos de Dios.

El Domingo de Ramos me complace que Jesús Sacramentado vaya dentro de vuestros corazones y así ha de hacerse la procesión Solemne. Dios arde de amor y ha de derretirse el hielo para que sientan su calor.

Recibid todos la Bendición de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. Y es tiempo de caminar.