Mensaje día 26-02-2012
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Esteban: Salve, Redentora de las almas.

María Santísima: Traigo un mensaje nuevo de esperanza y amor a la humanidad. Que no se atribule el mundo, que Dios tiene misericordia. Son muchos los corazones que arden de amor por el mundo allá arriba en el Cielo.

El Dogma de la Trinidad es el misterio del Trino, el Verbo es luz y la luz densidad y la densidad materia, la materia amor y el amor encarnación.

Son muchos los canales sagrados que bajan a la Tierra y suben al Cielo.

En este mundo de atribulaciones, sé fuerte pues ya se acerca nuestra victoria. La Tierra se está sembrando y pronto empezará a dar fruto.

Esteban: Quiero pediros por los que están aquí, por los que no han podido venir, y por nuestras peticiones. Guíeme en mi camino, que no haga mi voluntad sino la suya.

María Santísima: A Dios le complace la contrariedad y está separando la paja del grano.

El camino de Dios es la fragancia más hermosa que empapa el alma y rebosa por la boca.

Es tiempo de purificación pero no es tiempo de mártires. Es el tiempo en el que el cordero se transforma en león para ocupar su lugar en la Tierra, pero es león tan manso que come hierba y duerme con la oveja.

En el mundo el yugo y la espada se unen para romper la bandera de la libertad y deben unirse los corazones libres y no abandonar a sus hermanos que lo necesitan. Que su bandera sea siempre la paz. Que la paz dé testimonio de que sois hijos de Dios y no busquéis más justicia que la de allí arriba, que es la que perdura.

Y que Cristo os bendiga e inflame vuestros corazones, y que el mundo sea la Faz de Cristo.

Sembrad mucho, que el que siembra recoge.

Esteban: Madre Santísima, estoy atribulado por todas las dificultades.

María Santísima: Aun así, a Dios le complace muchísimo el amor de Baza. Baza, puerta del Cielo, camino de esperanza y salvación a la Gloria.

Si fuera fácil, qué merito tendrías.

Y recibid la Bendición de Dios Padre Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Cada vez que veáis el manto de las estrellas del Cielo, pensad que estáis bajo el manto de Vuestra Madre, que vela por vosotros para que nada os falte.

Esteban: Quédese con Dios, y mi Corazón está con Vos.

María Santísima: Y contigo, y en este Santo lugar se queda siempre el mío.