Mensaje día 27-03-2011
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Esteban: Salve Redentora de las almas.

[La Virgen lleva en sus manos un corazón y las manos manchadas de sangre.]

María Santísima:
Este es el sufrimiento que en el Cielo hay por la humanidad. Los hombres no se quieren unos a otros, no se acuerdan de su Padre Dios que está en el Cielo.
Nuestro amadísimo Señor, Bendito sea, espera de Baza una cosecha como ninguna para llenar los graneros del mundo. Con ellos se sembrará la fe y la reconciliación de Dios con el mundo. Dios no desea el martirio de los pecadores, desea su arrepentimiento.

Buscad dentro de vuestros corazones. En esta Cuaresma se están sembrando diversidad de dones y los frutos no se pueden abarcar en este Santuario de Dios.

Emprended el Escapulario de la Rosa, que representa a todos mis hijos con Rosario en mano, que son los pétalos unidos al corazón, que es el Corazón de Cristo. Las espinas del tronco son los sufrimientos del camino y el aroma, la fecundación en la fe que no se toca pero se siente.

En los manjares y en los deleites del alma se complace al Trino de los Serafines, en primer lugar, por ser los que guardan el Amor de Dios, en segundo lugar por ser los que sienten su tristeza y atribulaciones, y en tercer lugar porque son los que canalizan al mundo el éxtasis de su Corazón.
Pedid a Dios por medio de ellos, que a Dios le complace. Sed constantes en la oración, que a Dios le complace la oración de Baza.

Esteban: Le pido por el mundo entero, interceda para que en Japón se puedan solucionar sus problemas.

María Santísima: Son pocos los tiempos de tranquilidad, así que vivid hallándoos en Dios cada momento. En las almas atormentadas Dios siembra misericordia para vencer a Satanás y poder llevarlos a la Gloria.
Estás mas contento porque estás venciendo dificultades; así tienes que estar siempre. Si reflejas en ti el sufrimiento de los demás, nunca podrás mostrar la bandera de Cristo, que es la sonrisa en la cara.
Que bonito está todo, a Dios le complace y le halla. Pega tus pies al suelo y tu mente al Cielo para que, por muchos huracanes que vengan, tu fe sea inamovible.
A Dios le complace en esta Cuaresma obrar milagros para dar testimonio de que la presencia de Dios se halla en este lugar.
Muchos han sembrado en su vida para que vosotros recojáis ahora su fruto, sembrad vosotros para que otros recojan el día de mañana.

Esteban: Lo intento, Madre, pero es muy difícil.

María Santísima: A Dios le complace la constancia, no el triunfo.
En mi Corazón hay tres Rosas, cada una con una corona de espinas. Al acercarse a olerlas es imposible no pincharse, pero es mas grande la recompensa del olor que el sufrimiento. Y en la Gracia de Dios es más grande el amor y la piedad que la justicia.
Anda camino y no estés triste, que al son de tu corazón laten muchos corazones.
Pronto vendrá una renovación de la Cátedra Paparia que hará más flexible a los hombres llevar uno de los caminos de San Pedro.
Recibid esta lluvia copiosa de jazmines, y regala tu Rosario. La Bendición de Dios Padre Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Esteban:
Dígale a Dios que le queremos mucho.