Santo Rosario
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Nuestra Madre en sus apariciones en Baza insiste en que debemos ser constantes con el rezo del Santo Rosario, para pedir la misericordia de Jesús para el mundo y para nosotros. Todo lo que hacemos va en dos direcciones, tanto lo bueno como lo malo; es decir, si pedimos por alguna persona o por algo para la humanidad, tus necesidades te las dará Dios por añadidura, recibiéndolas a forma de bumerang. Lo que se ofrece por un lado, se recibe por otro.

 

Lo importante en la oración no es la concentración en las frases, en lo que dices, pues puedes estar rezando y pensando en problemas o gozos que tengas. Al estar en oración, estás compartiendo esos pensamientos con tus padres celestiales.

Una simple contemplación de la naturaleza es una oración, pues contemplas la obra de Dios y te sientes feliz de poder observarla, sentirte parte de ella. Eso en sí es una oración.

Cuando se reza, es conveniente que la oración se haga de voz más que mentalmente, pues al ser recitada es como si se multiplicara por tres, una en tu interior, otra en tu persona y una tercera en tu entorno, quedando los tres impregnados por tan dádiva gracia.

En mensajes de Nuestra Madre, nos dice que el rezo del Rosario es una escalera directa al Cielo, siendo una de las armas más poderosas dadas al ser humano frente al maligno: "Donde esté el rezo continuo y diario del rosario, no puede habitar el maligno".

El Rosario a María es un arma poderosa, que destruye la enfermedad, tanto física como psíquica. Acrecienta la Luz en tu interior, armoniza la paz de tu alma. Dentro de tu cuerpo se hallan como miles de piedrecitas que con la energía del sonido de la oración repetitiva se activan limpiando los canales que te unen al Sumo Creador, recibiendo de Él todas sus bendiciones.

Qué menos que agradecer a Dios lo que nos da, sea malo o bueno. Cuando vemos que nos vienen rachas malas de todo tipo, con nuestra mente material pensamos que es castigo, sin embargo, debemos pensar que tal vez venga así para bien de nuestra alma, pues lo que para nosotros es malo, tal vez para Dios sea bueno. Debemos dar gracias a Dios por todo lo que nos ofrece a lo largo del día, y una de esas maneras es mediante una oración.

El rezo del Rosario sirve para acrecentar y fortalecer nuestra alma, para cuando vengan este tipo de rachas que consideramos negativas podamos afrontarlas con amor, dándonos el valor para superarlas, siempre pensando que serán bien para nuestra alma.

 

ROSARIO DEL DULCE NOMBRE DE JESÚS

Este rosario está concebido para descodificar las herencias carmáticas negativas hasta la 7.ª generación. Forma de rezarlo:

1. POR LA SEÑAL DE LA SANTA CRUZ, DE NUESTROS ENEMIGOS, LÍBRENOS SEÑOR, DIOS NUESTRO.

EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO, AMÉN.

2. Se reza un PADRENUESTRO.

3. Se reza un Ave María.

4. Se reza el CREDO DE LA CASA DEL ARCOÍRIS.

5. GLORIA AL PADRE, AL HIJO Y AL ESPÍRITU SANTO. Como era en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.

6. AVEMARÍA PURÍSIMA, sin pecado concebida. María, Madre de Gracia, Madre de Misericordia, en la vida y en la muerte, ampárenos Señor, Amén.

7. ORACIÓN: Oh dulcísimo nombre de Jesús, que en el mundo no hay nombre mayor. Por su divina intercesión, en el Santo Rosario de su dulcísimo nombre, por nuestros pecados y los de nuestros ancestros, consíganos el perdón dejando la herencia hasta la 7.ª generación.

*En cada misterio, se dice: EL NOMBRE DE JESÚS

y se responde: ES EL NOMBRE DE DIOS.

Se dice: QUÉ DULCE EN MI PALADAR

y se responde: ES LA ORACIÓN.

*En cada bolita, se dice: MI JESÚS

y se responde: OS AMO YO.

*Oración al final de cada misterio: Dulce, amoroso y precioso, nombre amable de Jesús. Es el presente, pasado y futuro y la esperanza de la vida y resurrección. Por su divino amor, conceda la pérdida de la herencia del pecado, por su muerte y resurrección.