La casa del Arcoiris | Mensajes 2012
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Mensajes 2012

Esteban: Salve, Redentora de las almas.

María Santísima: Mi Corazón se llena de gozo por lo complacido que está Dios por esta Casa. Esta es la Casa de los redimidos, la esperanza y la salvación.

Todos los bautizados en esta Casa se colman de bendiciones

Esteban: Tengo que pedirle unas cosas, ponga su mano divina.

María Santísima: Donde se encuentra la presencia de Dios siempre ha de haber dificultades: esa es la seña de que está la presencia de Dios constante, pues el maligno no deja de meter mano.

Sonríe siempre y estate contento, que la presencia de Dios está a tu lado.

Esteban: Ruegue por la humanidad, ruegue por mí para que cada día sea mejor.

María Santísima: El primer sábado de cada mes ha de iniciarse todo lo establecido.

Son tiempos de dificultad del mundo, pero no es el tiempo de la tristeza porque Dios no ha abandonado a los hombres gracias a las oraciones de Baza.

Hoy no dispongo nada más.

Los ángeles grandes asistirán hoy la sanación de enfermos. Grandes maravillas obra Dios para su Casa en el mundo y recuerda que éste es el Trono de Dios en la Tierra.

Lucha y vence las dificultades, que la mano poderosa de Dios está contigo. Es el tiempo de la victoria y recibid todos, la bendición de Dios y una bendición especial para todos los niños.

Esteban: Ruegue por los niños y especialmente por lo que le pido.

María Santísima: Dios no es sordo a las peticiones de Baza.

Estad contentos que estamos en el triunfo de la Resurrección.

Recibid la bendición de Dios Padre Todopoderoso, Amén. Y regala tu rosario.

Esteban: Ave María Purísima. Santa Madre de Dios ruegue por el mundo para que venga el agua y para que cese el fuego. 

María Santísima: Hoy traigo el mensaje de la reconciliación de Cristo con el hombre, un emerger de nuevo para la nueva Cristiandad.

Aquellos que su alma no la aten a los yugos de la esclavitud, que es el pecado y la condenación eterna, hallarán dentro de ellos un nuevo renacer y una grandeza majestuosa sin igual.

Me complace y me llena de gozo ver a todos los grupos del ejército de Dios en la Tierra uniendo sus corazones en una misma oración.

Me complace todo y todo me halla y siento gozo de ver la constancia que tienen los redimidos. Esta Cuaresma ha sido de perfección para Dios y a Dios le halla y le complace y concede sus dones y virtudes a los que por el triunfo de Dios en la Tierra viven.

La tierra está olvidada y de ella vive el hombre. Han de prepararla, pues llega el tiempo que se vivirá de ella.

El cambio y el camino de la perfección van unidos, y es un camino largo, pero con la sabiduría de Dios se acortan las distancias.

No hay ningún alma perdida en esta Santa Casa, sólo algunos están dormitando.

En la grandeza y la Misericordia de Dios se encuentra el elixir maravilloso y en cada uno de vosotros deposita Dios una gota extra para que os encontréis más cerca de lo divino que de lo mundano.

El camino de Dios nunca fue fácil, pero su triunfo siempre ha sido asegurado.

Es el tiempo de emprender la evangelización y de recorrer el mundo para sembrar la semilla nueva de la Casa del Arco Iris que Cristo, que se halla en ella, la ha depositado para bendiciones.

Las adversidades siempre son para bien del alma y grandeza de la Gloria de Dios. Camina siempre con paso firme y recuerda: lo que sellado dejes en la Tierra, sellado quedará en el Cielo. Sé prudente y no te guíen los impulsos, medítalo siempre todo.

Qué hermoso está todo, me recuerda a mi Jerusalén, Ciudad Sagrada y pórtico de purificación. En ella están puestos los filtros del mundo y con sus sacrificios se mantiene la humanidad en la Tierra. Nunca juzguéis los criterios ni las creencias ajenas, pues Cristo Jesús se halla al final de todas.

Me voy llena de gozo y os bendigo a todos los presentes.

Alzad vuestro rosario. Que la Bendición de Dios esté sobre todos ellos y vuestros corazones.

Esteban: Decidle al Cielo que Baza suspira por Él.

Maria Santísima: Y el Cielo suspira por Baza.

Esteban: Salve, Redentora de las almas.

María Santísima: Soy Madre de Misericordia y Madre de la paz

Esteban: Madre, quisiera preguntarle unas cosas. Si he de encontrarme así por la situación en el mundo y es por el tiempo de purificación.

María Santísima: Por vosotros pasa todo el sufrimiento. El Señor lo permite todo para que haya equilibrio.

En el Cielo se cantan lamentaciones de los tiempos desfavorables que rige la humanidad y, hasta en el sufrimiento, se pone alegría para cambiar lo primero en el principio.

Es un tiempo de libertad para amar a Dios, y los hombres necesitan contrariedad. Mientras que el mundo se queja por cosas pequeñas, no se está preparando para las cosas grandes y, al que le pille desprevenido, llegará la noche y tendrá la vela apagada y no sabrá por dónde guiar sus pasos.

Siempre hay esperanza para el mundo y siempre hay esperanza para la salvación de todas las almas. Esto es lo que más complace a Dios: que no se pierda ni una sola de sus almas.

Nosotros somos jueces de nosotros mismos y en la cruz está el peso del pago, pero hay que subir hasta ella para que nos pueda servir.

Las palabras sin sentimientos no sirven para nada.

Es tiempo de muchos cambios y mucha discordia para el mundo, es tiempo de tristeza, y esto es igual que una gran tormenta: una vez que pasa, la Tierra queda fecundada, la vida sale de todos los lados.

Amad especialmente al que menos os aman, ya que hasta las almas oscuras son hijos de Dios.

El Domingo de Ramos me complace que Jesús Sacramentado vaya dentro de vuestros corazones y así ha de hacerse la procesión Solemne. Dios arde de amor y ha de derretirse el hielo para que sientan su calor.

Recibid todos la Bendición de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. Y es tiempo de caminar.

Esteban: Salve, Redentora de las almas, Madre de Dios y Madre Nuestra.

María Santísima: Soy mediadora de la paz y mensajera de Cristo. Se derraman las bendiciones sobre todas las almas llegando al estado de la gracia y pesando el doble. Para el Cirineo no fue fácil ayudar a llevar la Cruz, todos debemos ser cirineos y ayudar a llevar la cruz de los demás, que otro pondrá el Señor en tu camino para que ayude a llevar la tuya.

Con azucenas y nardos están vestidos los altares del Cielo hoy y, qué hermoso, con estas flores, hoy están vestidos los de Baza.

Es tiempo de purificación y equilibrio y es tiempo de iniciar todo lo nuevo, la Nueva Jerusalén, la nueva Arca de la Alianza.

Cuando el mundo dé el gran giro, todo cambiará: lo árido no estará seco y lo verde será árido. El mar comenzará su baile y, aunque parezca que nunca cesará, llegará la paz a él también. Son los continentes nuevos, paraíso que Dios prepara en la Tierra.

Esteban: Tengo que pedirle, usted sabe mis intenciones y las de todos los que están aquí.

María Santísima: Para que haya equilibrio en la luz, es necesaria la bruma de la oscuridad para abrir los ojos y no quedar desconcertados.

Es un tiempo nuevo y lo nuevo siempre trae desconcierto, pero todo siempre es para bien.

Serán tiempos venideros en que la tortuga deje la coraza, es el tiempo en el que el hombre comparta la Tierra con las demás criaturas de Dios. Es el tiempo del equilibrio, no de la dominación, es el tiempo de la paz, es el tiempo del amor.

Camina mucho que en los pies llevas la azada y vas sembrando por donde pasas. Eres instrumento y semilla. Fecunda la tierra que está estéril, y todos los que están aquí reciban todas las bendiciones del Cielo, y Dios les impone la Mano y su Cayado para que en los tiempos de atribulación estén protegidos por Dios. Es un tiempo nuevo y unas normas nuevas, quitaos el muro y no habrá horizontes ni fronteras. Y regala tu rosario.

Esteban: Gracias, Madre Santísima y ayúdeme.

María Santísima: Yo siempre estoy contigo, y contigo está la Voluntad de Dios.

Esteban: Ave María Purísima. Salve, Redentora de las almas.

María Santísima: Hoy son muchos los mensajes que traigo en mi corazón. El mundo está en discordia y mi corazón se inflama por el sufrimiento del mundo.

El trayecto de los dragones negros pasa por romper los yugos de la esclavitud y así hacer unos yugos más fuertes haciendo que el mundo no tenga libertad ni vea la luz.

Es un tiempo de cambios y la Tierra se purificará dependiendo del equilibrio que haya en ella.

Hay que vivir y latir por Dios, lo demás está todo en sus manos. Si sufres mucho es porque amas mucho y a Dios le agrada que así sea.

Esteban: Madre mía, le ruego por que no haya discordia por nada.

María Santísima: La discordia es necesaria para poner todas las cosas bien puestas, hay que moverlo todo de sitio. Una vez que está todo puesto, no nos acordamos del esfuerzo que hemos hecho.

Vendrá el agua pero también el fuego. A Dios le complace que obedezcas la Voluntad de Dios. Confía en Él, que Dios proveerá.

Esteban: ¡Que olor más hermoso lleva, Madre Santísima! Haga que todos puedan sentirlo, y escuche los problemas de su pueblo. Escuche el sufrimiento y el clamor.

María Santísima: El Cielo no está sordo a las súplicas de Baza, ni a las oraciones de Baza que son las flores más hermosas que se plantan en el Altar de Dios.

Las dificultades pasarán, lo único que es eterno es Dios. A Dios le complace que les diga que los dones y las gracias las reciben del Cielo, pero el crecimiento de ellos está en la Tierra. Trabajen sus dones y recibirá buena cosecha. Y sonríe siempre, que es la bandera de Cristo.

En tus viajes te han de acompañar.

Esteban: ¿Cómo lo sabré, Madre?

María Santísima: El Espíritu Divino de Dios te irá guiando, es necesario hacer cerrar la puerta de la oscuridad para que el mundo esté en equilibrio y ser la redención de Dios la que brille en la Tierra.

Sobre el dintel de la puerta de cada uno ha de poner «Ave María» en color azul para que la presencia del mal no pueda entrar en ella.

¿Ves qué pájaros más lindos? Pues todos cantan por la armonía de Dios y nunca están tristes. Siempre están contentos y vosotros que tenéis la dicha en abundancia no cesáis de quejaros y os falta la alegría.

Llega el tiempo de que todo lo estipulado se cumpla. Es el tiempo de actuar, es el tiempo de que triunfe Dios y Satanás sea derrotado.

El mundo está triste por las guerras y las madres lloran porque no tendrán con ellas a sus hijos. Sed todos un corazón y rogadle a Dios, no ceséis de rogar. Es el tiempo de la oración. Recibid la bendición del Cielo, que os cubre con sus luceros y estrellas: es la manta celestial con la que vuestro Padre Dios os arropa todas las noches antes de dormir.

Y recordad: la bandera de Cristo es siempre una sonrisa.

Recibid la Bendición de Dios Padre Todopoderoso y las gracias de mi Inmaculado Corazón para que encontréis la alegría en este mundo.

Esteban: Salve, Redentora de las almas.

María Santísima: El Evangelio que Cristo trae al mundo es el Evangelio de la paz. La interpretación de los textos sagrados son muchas, pero los ángulos de amplitud es la veracidad de la interpretación. No hay camino más grande y de más paz que el Evangelio. Son muchos los puentes que llevan a Dios, pero vuestro camino no necesita puente, pues se halla en el mismo corazón.

Son tiempos de dificultades y contrariedades para mis hijos, pero es el tiempo de la criba y a Dios le complace que, aunque sufra el mundo, ha de limpiarse para tiempos venideros.

La esperanza y la salvación del mundo es la mirada del hombre la Cielo. No sufráis por las cosas del mundo, que son pasajeras.

Amad mucho, que vuestros corazones están rebosando del amor, y los hijos de Dios dan testimonio con su amor.

Busca una alternativa a tu vida, pero no busques una alternativa a tu alma. El camino y el sufrimiento van unidos.

Me complazco y me hallo en este Santo Lugar. Ahora son pocos los que vienen a visitarlo, pero llegará un día en que no cesen las oraciones y la esperanza puestos en el altar de Baza, que es altar del mundo y altar de Dios y trono de la Gloria, mío y de mi Inmaculado Corazón.

Esteban: Quiero pediros por todos los que me han suplicado su ayuda, por los que están aquí y sus peticiones.

María Santísima: A Dios le complace y obra sus milagros para dar testimonio de la grandeza del Cielo.

Te voy a encomendar que vayas a tres sitios. Es necesidad del mundo que siembres la tierra que otro recogerá el fruto.

Esteban: ¿Dónde debo ir?

María Santísima: En su momento lo sabrás.

En la gracia y la misericordia de Dios están escondidos en todos sus dones, pero en el corazón del hombre se halla el elixir divino que es el amor.

No hay fin ni principio, así que lo que estáis haciendo ahora todavía no se ha hecho.

Esteban: Necesito, Señora Madre mía, la fuerza necesaria en mi cuerpo para hacer mi trabajo bien.

María Santísima: Dios nos da siempre lo justo y necesario.

Esteban: Interceded por mi casa y ayudadme en todo.

María Santísima: Nunca te dejo y siempre estoy contigo, pero el sufrimiento siempre es para bien del alma.

Esteban: Quisiera pediros la lluvia para nuestros campos, que venga la paz y cesen las guerras.

María Santísima: El tiempo de purificación traerá el tiempo de la luz que, aunque no dure mucho tiempo, traerá al mundo un tiempo de paz y amor. Esto ha de ser así. Purificación y luz van unidos como una cadena, y son ciclos que el mundo necesita.

Recibid la bendición de Dios Padre Todopoderoso, que es la bendición de la azucena, que en el altar de Dios está para dar la paz al mundo y llenar los corazones de esperanza. En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Mi corazón y el tuyo están entrelazados, en el Cielo y en la Tierra. Se oye el sonido al mismo son. En el Cielo tocan campanas por la Gloria de Baza, Puerta del Cielo, Tierra de Santidad.

Esteban: Gracias, Madre Santísima.

Esteban: Salve, Redentora de las almas.

María Santísima: Traigo un mensaje nuevo de esperanza y amor a la humanidad. Que no se atribule el mundo, que Dios tiene misericordia. Son muchos los corazones que arden de amor por el mundo allá arriba en el Cielo.

El Dogma de la Trinidad es el misterio del Trino, el Verbo es luz y la luz densidad y la densidad materia, la materia amor y el amor encarnación.

Son muchos los canales sagrados que bajan a la Tierra y suben al Cielo.

En este mundo de atribulaciones, sé fuerte pues ya se acerca nuestra victoria. La Tierra se está sembrando y pronto empezará a dar fruto.

Esteban: Quiero pediros por los que están aquí, por los que no han podido venir, y por nuestras peticiones. Guíeme en mi camino, que no haga mi voluntad sino la suya.

María Santísima: A Dios le complace la contrariedad y está separando la paja del grano.

El camino de Dios es la fragancia más hermosa que empapa el alma y rebosa por la boca.

Es tiempo de purificación pero no es tiempo de mártires. Es el tiempo en el que el cordero se transforma en león para ocupar su lugar en la Tierra, pero es león tan manso que come hierba y duerme con la oveja.

En el mundo el yugo y la espada se unen para romper la bandera de la libertad y deben unirse los corazones libres y no abandonar a sus hermanos que lo necesitan. Que su bandera sea siempre la paz. Que la paz dé testimonio de que sois hijos de Dios y no busquéis más justicia que la de allí arriba, que es la que perdura.

Y que Cristo os bendiga e inflame vuestros corazones, y que el mundo sea la Faz de Cristo.

Sembrad mucho, que el que siembra recoge.

Esteban: Madre Santísima, estoy atribulado por todas las dificultades.

María Santísima: Aun así, a Dios le complace muchísimo el amor de Baza. Baza, puerta del Cielo, camino de esperanza y salvación a la Gloria.

Si fuera fácil, qué merito tendrías.

Y recibid la Bendición de Dios Padre Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Cada vez que veáis el manto de las estrellas del Cielo, pensad que estáis bajo el manto de Vuestra Madre, que vela por vosotros para que nada os falte.

Esteban: Quédese con Dios, y mi Corazón está con Vos.

María Santísima: Y contigo, y en este Santo lugar se queda siempre el mío.

Esteban: Salve, Redentora de las almas.

María Santísima: Mi corazón se complace en el gozo y en la reverencia de Dios en Baza. Son muchos los corazones que están tristes y afligidos pero las trompetas de la gloria suenan para el sufrimiento. En el camino de la perfección, el libro de la enseñanza es el sufrimiento. Cada vez que estás triste, te hundes a ti mismo y es cuando se separa el trigo de la paja. No dudes que este Camino es y será grande. Baza es el Altar del Cielo y Corona de la Gloria, donde Jesús Sacramentado es coronado con el amor de los corazones. Todo es para bien, el sufrimiento siempre es para bien.

Esteban:
Quisiera preguntarle unas cosas.

María Santísima: Todo está dispuesto en tu corazón y antes de que estuvieras en el mundo, en ti se hallaban todas las respuestas.

Esteban: Ayude a la humanidad, que no haya más guerras, que el mundo se rija por la paz.

María Santísima: La paz es el maná del Cielo que rebosa del corazón de Cristo, pero son tan pocos los pueblos que desean conocer el maná…
No son tiempos de tranquilidad, es tiempo de desconcierto. Mira dentro de ti y comprenderás que esto no tiene importancia, que lo importante es la eternidad.

Esteban: Interceda por los que están aquí y que sepa llevar mi camino.

María Santísima: Para la honra y la gloria de Dios, debes de encerrar en ti mismo la grandeza de la misericordia para que se refleje en todas las almas que son espejos semejantes a Dios. Traza tu camino y sé fuerte que la debilidad solo trae desconcierto.
Tu alma es la más hermosa, por eso el amor de Dios se halla en ti.

Esteban: Interceda por mis problemas, ese en especial.

María Santísima: El hielo con los rayos del sol se derrite.

Esteban: Mande agua a los campos, con moderación que hace falta.

María Santísima: Pedid a Dios y confiad en Él, que Él proveerá.

Esteban: Háganos perfectos, Madre.

María Santísima: Ya sois perfectos, pues el gran alfarero solo puede crear la perfección.
Sonríe siempre que Cristo se halla en ti, y la sonrisa es la bandera de Cristo.

Esteban: ¿Vendrá los domingos de Cuaresma?

María Santísima: Sí, así a Dios le halla.

Esteban: Ayúdeme con mis imperfecciones a que cada día sea mejor.

María Santísima: A tus pequeñas cosas, el Cielo pone grandes remedios.
Y recibid la bendición del escapulario del Cielo y os lo impongo a cada uno de los que estáis presentes.

Esteban: Madre, impóngaselo también a los que no han podido venir.

María Santísima:
Por tu amor así lo haré para que en estos tiempos de dificultad sean protegidos. Satanás está a su libre albedrío en el mundo. Estad alerta, que vivís en guerra con él y Dios prepara las defensas del Cielo para proteger a sus hijos de la Tierra.
Bendito de Dios, que Dios se halla en ti. Y recibid la bendición de Dios Padre Todopoderoso.