Naturaleza
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Para el Camino del Arcoíris, las energías y la armonía de la Naturaleza son cuestiones muy importantes, pues sin ellas es muy difícil lograr el equilibrio físico y espiritual.

Energía de la persona

Debemos saber que absolutamente todo está regido por energía que fluye en dos direcciones. Podemos llamarlas “energía positiva” y “energía negativa”, pero no en el sentido de que una sea buena y la otra mala, pues las dos son necesarias.

A veces, la energía se estanca por diversas circunstancias (por ejemplo, por estrés o por un hecho traumático) y se producen las enfermedades. Debemos trabajar la energía para tratar de que esté siempre en equilibrio.

Las personas tenemos un AURA que nos envuelve, la cual puede ser de distintos colores. El PLASMA es un fluido que envuelve al alma y del que esta se alimenta. Cuando una persona no tiene las energías en equilibrio, el aura se resquebraja y se producen “fugas” de plasma, que pueden llevar a que una persona pierda la vida o, incluso, a que se desintegre el alma. Por ello es necesario restaurar el aura.

Además del aura y el plasma, cada persona tiene tres campos energéticos que giran constantemente y que también deben estar en equilibrio.

Energía de la Tierra

Son también tres las dimensiones energéticas del Tierra: hay una energía dentro del planeta, otra en su superficie y otra por encima de él.

La que está dentro hace que el planeta sea un gran ser vivo y, a veces, es la que causa el movimiento de las placas tectónicas provocando terremotos, volcanes, etc.

Existen lugares en la Tierra que son pórticos de energía, los cuales son muy importantes para la energía que fluye por la superficie de la Tierra. Antiguamente, esos pórticos de luz eran respetados porque los pueblos que los habitaban sabían que eran lugares especiales, pero con el “boom” de la construcción y la ignorancia de la gente, muchos lugares han sido alterados y es necesario reequilibrarlos, o incluso, abrirlos porque ya se han cerrado.

La energía que está encima de la Tierra es la que rige a los seres vivos y los vincula a la energía de los planetas y los astros.

Si nos centramos en un plano más cercano, en nuestros hogares, por ejemplo, también son muy importantes las energías, ya que nuestras casas son el centro neurálgico de nuestras vidas y debemos cuidar de que su energía esté equilibrada.

Si somos capaces de armonizar nuestras energías personales con las de nuestro entorno, podremos llevar una vida plena de felicidad terrenal. Son muchos los “trucos” que existen para lograr esta armonía, y los iremos exponiendo poco a poco en este apartado.