La casa del Arcoiris | Mensajes 2025
2651
page-template-default,page,page-id-2651,qode-listing-1.0.1,qode-social-login-1.0,qode-news-1.0.2,qode-quick-links-1.0,qode-restaurant-1.0,ajax_fade,page_not_loaded,,qode_grid_1300,footer_responsive_adv,qode-theme-ver-13.0,qode-theme-bridge,bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-5.4.4,vc_responsive
 

Mensajes 2025

Mensaje de María Santísima de la Soledad en Baza el 2 de marzo de 2025

 

Esteban: Ave María Purísima. Salve, Redentora de las almas, madre de Dios y madre nuestra amantísima.

María Santísima: Soy madre de Dios y madre de misericordia, y traigo un mensaje nuevo al mundo de fe y de esperanza: que se abran los corazones, que es el tiempo de los redimidos. Un nuevo conocimiento, una nueva luz y un nuevo emprendimiento nacen en la Tierra.

Es el tiempo en que la luz reine en la Tierra y desaparezca la tiniebla. A Dios nuestro Padre Jesús le complacen los corazones puros y la firmeza del corazón. Sed firmes y constantes.

Que no se atribule vuestro corazón con las tristezas del mundo, pues en tu corazón hay un paño que se empapa con la oscuridad del afligido. Todo es un aprendizaje y es tiempo de liberación.

Esteban: Quiero hacerle, Gran Señora, madre mía amantísima, madre nuestra y madre de Dios, una petición, bueno, muchas… especialmente por todos aquellos que están aquí y tienen dificultades o enfermedad, ponga su mano poderosa, y por todos aquellos que llevamos en nuestro corazón, sánelos, Gran Señora.

María Santísima: El Señor derrama su gracia a raudales, como agua caída del Cielo. Es el tiempo de resurgir y de cambiar los códigos sagrados de nuestra alma para dejar a un lado la enfermedad, el pecado y el sufrimiento y nacer al amor más inmenso y majestuoso que es vivir en lo divino a la vez que en lo terrenal. Nuestro amado Dios no juzga, no condena y sí perdona.

Hoy traigo bendiciones con rosas del Cielo, que su aroma y su fragancia inunden este Santo Lugar, corazón del mundo y Luz de la Tierra.

Esteban: ¿Va a venir todos los Domingos de Cuaresma, Señora?

María Santísima: A Dios le complace y así será.

Es el tiempo de volver a la niñez y recoger el entusiasmo de las primeras veces, Es el tiempo de abandonar los aprendizajes guardados en el dolor, pues ya hicieron su cometido. Sé feliz y vive feliz. Para Dios todo es posible. Abrid vuestros corazones y no juzgues nada porque todo es perfecto. Si Dios no te juzga, no te juzgues tú.

Esteban: Quiero preguntarle, Gran Señora, otra cosa y perdóneme… Lo que Usted me mandó que iniciara, ¿va todo bien, va todo en buen camino?

María Santísima: Es alegría del Cielo y voluntad del Altísimo que sean trazados caminos de Luz y de Salvación para otros pueblos. Todo está iniciado. Tus pies han de pisar muchas tierras para que se active la sabiduría divina a todo el género humano.

El Señor manda a sus ángeles por medio de los pórticos para estabilizar y ayudar a las personas de luz en el mundo. La paz vuelve a la Tierra, pero no se va la discordia. Pues la verdad y la honradez es una bandera discutida.

Sonríe siempre, que es la abandera de Cristo. Recuerda: todo lo tuyo me complace y todo lo que haces es voluntad de Dios.

Y recibid la bendición de Dios Padre Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, amén, que derramada e impregnada del espíritu de la rosa queda en vuestros corazones. Y recuerda, regala tu rosario.

Esteban: Gracias, Madre mía, gracias.

 

Mensaje de María Santísima de la Soledad en Baza el 9 de marzo de 2025

 

Esteban: Ave María Purísima. Sin pecado concebida. Salve, Madre de gracia y Madre de misericordia. Por favor, Gran Señora, hábleme despacio.

María Santísima: Hoy traigo un mensaje nuevo de esperanza al mundo: que no tiemblen vuestros corazones porque Dios se halla en cada uno de vosotros y sus obras y sus maravillas se obran por medio de vuestra bondad.

Es un tiempo nuevo y un tiempo de resurgir. Es el tiempo de la dignidad humana. El género humano ha de encontrar su dignidad con Dios, pues los valores del amor se hallan olvidados.

En la vida hay responsabilidades que son necesarias para el crecimiento del alma:

La primera necesidad es el amor y la conciencia de que somos uno con el Altísimo.

La segunda es ejercitar nuestros dones para ser siervos y maestros en el mundo.

Y la tercera es dejarse llevar por el gran río de la vida con el que Dios riega y siembra nuestros campos para que demos el mejor fruto. No hay amor sin dolor y no hay dolor sin amor, pero, en el que confía en el Altísimo, todo se vuelve amor. Hay una tristeza arraigada en el mundo y nuestro amado Jesús quiere que se vuelva alegría. Las bendiciones son regadas en los campos y en todos los corazones del género humano. Cuando hay abundancia, hay que guardar, ya que siempre vendrán tiempos de sequía.

¡Qué hermoso está todo y cómo le complace a Dios especialmente tu corazón! Ama y camina, que el mundo espera de la Evangelización de Cristo y, donde pones tus pies, germinan las semillas de Dios.

Esteban: Quiero pedirle, Gran Señora, por todos los que están aquí, especialmente por los que están enfermos. Y me ha hecho una petición en especial el hermano Carlos de Morón, que hoy es su cumpleaños.

María Santísima: El día de nuestro cumpleaños es el día que nacemos al Cielo. El día del sufrimiento y del gozo es el día que venimos a la Tierra.

Esteban: Interceda por ellos, y su casa, y por todos nosotros, no se olvide de nosotros y perdone a la humanidad entera, y pida misericordia a Dios por todos nosotros, que somos tan imperfectos y por el género humano. Y dígale a Dios cuánto lo amamos.

María Santísima: Dios sabe cuánto lo amáis, pero a vosotros no puede llegar el conocimiento del amor que siente Dios hacia vosotros, pues se rompería vuestro corazón.

Seguid pidiendo por las almas del purgatorio, que son liberadas por millones, gracias a vuestras oraciones y la intercesión del Santuario de la Rosa.

Esteban: Ayúdenos con todas nuestras dificultades humanas, a entender su mensaje y aprender de todo lo que nos venga, que aprendamos pronto y que se vayan pronto, Gran Señora.

María Santísima: El árbol no puede dar su fruto pronto, necesita su tiempo, pero no hay prisa, nos espera la eternidad entera.

Sentíos dignos, pues sois flor de la maravilla del Altar de Dios, cada uno de vosotros que venís a rezar al Altar de la Luz del Mundo y la Columna Sagrada del Altísimo en la Tierra.

Lo que se ama, Dios no lo juzga; lo que se odia, lo juzgamos nosotros mismos y en la carencia del amor está la oscuridad, que puede sembrar el odio en el corazón. Tened cuidado. A Dios le complacen los corazones limpios.

Rogad por el mundo, por los niños que no nacen, que es designio del hombre y no es mandato de lo divino, para que se haga siempre la voluntad de Dios en la Tierra. Hoy no requiero nada más.

Esteban: Mire dentro de mi corazón, Gran Señora, y vea por todas las personas que quiero pedir, Usted ya lo sabe. Interceda por todas. Interceda por mí para que cada día complazca más a Dios.

María Santísima: En lo perfecto no se halla lo divino; en lo divino se halla lo perfecto.

Recibid la bendición de Dios Padre todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén. Recuerda, regala tu rosario.

Hoy recibís la bendición de los Arcángeles, que con su capa os cubren a todos otorgando los dones y las gracias que Dios estipuló en ella. Sonríe siempre que la bandera de Cristo es la sonrisa, pero la sonrisa del corazón.

Esteban: Gracias, madre mía.

Mensaje de María Santísima de la Soledad en Baza el 16 de marzo de 2025

 

Esteban: Ave María Purísima. Sin pecado concebida.

María Santísima: Soy María, Madre de Gracia y Madre de Misericordia. Las Misericordias del Señor se extiendan sobre todas sus criaturas. Hoy traigo un mensaje nuevo de esperanza y de amor: que el Señor riega la Tierra con su bondad, con su paz y con su gloria.

¡Qué hermoso está todo y qué hermoso está tu corazón! ¡Y qué bien asignadas están las disposiciones de tu alma!

Es un tiempo de caminar y un tiempo de renacer, pensamientos nuevos y credos nuevos, sin abandonar el pilar, que es Jesucristo.

El Señor trae normas nuevas para regir la Tierra, basándose en el amor y la conciliación, en el perdón del pecado.

Es voluntad del Altísimo que el Santísimo Sacramento esté expuesto en este Santo Lugar, exceptuando los días sacros, para que sea derramada la presencia de Dios en toda la Tierra, y esto se ha de prolongar y extender a otros santuarios divinos de esta Santa Casa.

Esteban: ¿Es necesario que estemos en adoración, adorando?

María Santísima: El Señor manda sus Ángeles para adoración del Santísimo. Es voluntad de Dios que camines por tierras nuevas, según la conciliación y la necesidad humana que el Señor te vaya presentando. Este camino lo has de andar solo, pues la presencia del Altísimo está en ti y su vara y su cayado te acompañan. En poco tiempo, la conciencia humana va a tomar una determinación y un giro que, al igual que se ha alejado de lo divino, se unificará a lo Sagrado. Vienen tiempos de cambio y de conciencia y de corazón.

Dios no nos juzga; nos juzgan la oscuridad y nuestros pecados, y el amor nunca fue pecado.

Hoy traigo el escapulario de la Rosa y lo deposito en el Tabernáculo Sagrado de esta Santa Columna. Es el hilo divino que une el Corazón de Cristo con los hombres. Es un nuevo renacer de crecimiento, de grandeza y de abundancia. La Tierra fue regida por la oscuridad, pero es el tiempo que ha de estar regida por la luz de Dios. La luz del Altísimo brilla en todos los corazones y el Señor derrama sus gracias hacia toda la Tierra.

No te mortifiques por la oración: tú tienes completado el designio de Dios en la Tierra.

Esteban: Quiero pedirle, Madre, por todos los que estamos aquí y todos los enfermos que Usted sabe, y todas las dificultades que tienen todos los de esta Casa, y el mundo entero. Ruegue por la Humanidad y dígale a Dios cuánto le amamos, gran Señora, no nos desampare, y denos alegría constante para que vivamos nuestra vida llenos de felicidad.

María Santísima: La presencia del León está en ti, y la presencia del Altísimo, Dichoso el que te ve y que te conoció, ya que llevas la transparencia como del agua limpia.

Que se mueva el tabernáculo que hay dentro de nuestro pecho y dentro del corazón para que se deposite en él la gracia de nuestro amado Jesucristo, que hoy trae la conciliación del Espíritu Santo y la misericordia al género humano.

Vive y ama, que el sufrimiento es voluntad, pero no sirve para el bien del alma.

Esteban: Gracias, Madre mía. Si se me olvida algo, Usted atienda a todo lo que llevo en mi corazón.

María Santísima: Recibid la bendición de Dios Padre todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén. Recuerda, regala los rosarios.

Esteban: Gracias, Madre, ya sabía que lo iba a pedir. Bendígalos los tres. Dios le pague.

María Santísima: Y recibid la gracia del gloriosísimo San José, abogado de la buena muerte. Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.

Esteban: Así sea, así será, de su boca al oído de Dios. Amén.

Mensaje de María Santísima de la Soledad en Baza el 23 de marzo de 2025

 

Esteban: Ave María Purísima. Sin pecado concebida.

María Santísima: Soy Madre de Misericordia y Madre de Salvación. Hoy traigo un mensaje nuevo de esperanza y de amor al mundo: que reine la paz en el mundo y los corazones de luz triunfen en la humanidad.

Hay solo un camino de salvación, que es el camino del amor. Todos los caminos llevan al Altísimo, siempre que sean llevados con la fe, la esperanza y el amor.

Hay millares de almas que no conocen a Jesucristo, pero Jesucristo, mi Hijo amado, mi Padre querido, los conoce a cada uno de ellos.

Es el renacer de la luz y el tiempo nuevo de la siembra de la Tierra, el resurgir del equilibrio para que la armonía reine en el género humano.

No estés triste y no desesperes, que todo se halla en la voluntad del Altísimo.

Grandes cambios en la Mayordomía de Roma han de hacer que el camino del género humano sea más llano y menos condenatorio. A Dios le complace el amor, no le complace la condenación ni el castigo. En la Cruz, Cristo nos espera con los brazos abiertos y, en la Gloria, con los brazos elevados. No crucéis vuestros brazos ante las necesidades de vuestros hermanos y tratad siempre a los demás como Cristo os trata a vosotros, con misericordia y amor. ¡Qué lindo y qué hermoso está todo y cuánto me complace la obediencia! Dios se informa del Santísimo Sacramento expuesto en los Santos Lugares.

¡Cómo me complace el amor de tu corazón! Nada te juzga y nada te condena. El amor es el equilibrio del agua viva de tu corazón y a Dios le complace cómo se halla. Es tiempo de pisar nuevas tierras y de evangelizar con tu energía y tus dones sagrados nuevas razas y nuevos credos.

Esteban: Quiero pedirle una cosa, Gran Señora, si es posible que Usted nos dirija. ¿Cuáles son las obligaciones de los cristianos y cuáles son las obligaciones de los Sacerdotes de la Casa del Arcoíris, en oración y sacramento?

María Santísima: A todos mis hijos les digo que la Santa Eucaristía diaria es lo que más le complace a Dios, adorar al Señor en presencia o en corazón. El domingo, la Divina Misericordia en corona de Jesús. El sábado, una parte del rosario. Todos los días, los rosarios dedicados a los Sagrados Corazones, el rezo por las ánimas benditas, el Credo del Ayuno y el Credo de la Santa oración por la dedicación de los Lugares Sagrados. Y en Santa Cuaresma, complace que se haga el Santo Viacrucis. Darle consuelo al que no tiene, darle pan al que tenga hambre, llevar alegría al que esté triste, consuelo y acompañamiento al que esté abandonado y sembrar nuestro corazón con nuestros mejores dones, que Cuaresma es la siembra para dar el fruto en el año de lo divino que en nosotros se halla.

Hoy recibid la bendición de los pétalos de la Rosa y recibid el perfume del Altísimo que embriaga y sana las llagas del corazón. Ama, que en el amor se encuentra la alegría.

Recibid la bendición de Dios Padre todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén. Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, bendito y alabado sea por siempre, Señor.

Recuerda, regala tu rosario. Dentro de ti depositó Dios el Rosario de la Luz, por donde caminas vas iluminando y encendiendo la lámpara del Altísimo. No se te olvide que en tus dificultades está Dios contigo y tu corazón está abrasado del amor de Dios.

Esteban: Así sea, Gran Señora, gracias.

María Santísima: Recibid la bendición de Dios Padre todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.

Mensaje de María Santísima de la Soledad en Baza el 30 de marzo de 2025

 

Esteban: Ave María Purísima. Sin pecado concebida.

María Santísima: Soy Madre de Gracia y Madre de Misericordia. Que no se estremezca vuestro corazón con el mundo, que Dios ha puesto el bálsamo reparador en la Tierra.

Hay que sufrir por el que sufre, pero no hay que quedarse en el sufrimiento, y hay que conmoverse con los hermanos que lo están pasando mal, y ser el puente de alianza y de esperanza.

Es el tiempo de traer a la Tierra la virtud del Altísimo y sembrarla para que dé fruto, nuevas almas de nacimiento que hoy vienen conmigo aquí presentes van a nacer en la Tierra para sembrar la Tierra de luz, y traer un renacer nuevo a la inteligencia y la sabiduría del universo.

¡Qué hermoso está todo y cuándo me complace la obediencia!

Hoy hay un alma que se siente pecadora porque su corazón amó y no se siente digna de acercarse a recibir el Santísimo Sacramento. Yo traigo el testimonio de Dios de que el amor nunca fue pecado. Que se libere de la condena, pues Dios nunca juzga a las personas que aman.

¡Qué hermoso está tu corazón! Vas derramando la esencia y el maná del Altísimo, y vas sembrando la Tierra. Allá donde pusiste la mano, creció el pan divino y, allá donde pusiste tu corazón, germinó la presencia de Dios.

Esteban: Tengo que preguntarle y hacerle esta petición, Gran Señora, se la hago en silencio, Usted ya lo sabe, ya sabe por quién es y preguntarle también por su vida, por su intercesión y por su camino. Y por esta otra persona, que está pasando ahora una dificultad grande, usted sabe también quién es. Y por todas las personas que están enfermas, tristes, afligidas o están en disposición de cambios de su vida, de trabajos, de todo, Gran señora, interceda por la humanidad entera.

María Santísima: Con la voluntad de Dios, todo se hace posible. Cuando se sella un sufrimiento es para renacer una alegría. No podemos ser responsables del sufrimiento de los demás. Tenemos que ser Cirineos, para ayudar a llevar la cruz, pero hay que ayudar, no quedarnos con ella.

Es disposición de Dios los cambios.

Esteban: Madre mía, Usted sabe que a mí los cambios me asustan y no me gustan.

María Santísima: Pero es voluntad del Altísimo.

Esteban: Interceda por las personas que están aquí, por todas sus peticiones. Hay quien desea tener hijos, hay quien encuentra enfermedades o dificultades o tiene problemas con sus hijos o en su matrimonio, por todas las personas y todas las peticiones que le hacemos todos los días, Gran Señora, escúchelas y póngalas a los pies del Señor, Usted que puede y es mediadora de gracia, ayúdenos, interceda.

María Santísima: Es voluntad de Dios sembrar la Tierra de milagros y de maravillas y esta Santa Casa y este Santo Pilar, que es fuente viva de la vida, renace cada día para que la presencia de Dios esté en el Tabernáculo divino de la Tierra.

Todo es perfecto. ¿Por qué piensas en lo que piensan los demás, si solo te tiene que importar el amor que tú sientas por el Altísimo y el amor que el Altísimo siente por ti. La vida se pasa y tú has venido a sembrar en el ejemplo. No juzgues los designios de Dios. Eso viene de la mano divina.

En los Altares del mundo, se está derramando la gracia de Dios con la exposición al Santísimo y se va extendiendo esa luz a toda la Tierra.

¡Qué hermosos son tus ojos! Son transparentes como tu alma. En ellos me veo reflejada. La presencia de Dios se ve por medio de ellos en el Tabernáculo divino. Quien tenga luz lo ha de ver.

Hoy no requiero nada más, pero me complace todo lo que haces. Ama y sonríe, que la sonrisa es la bandera de Cristo. Una de las cosas que más me gustan de ti es que nunca juzgas a nadie y solo ves la luz que llevan mis hijos. No me gusta tanto que no lo haces contigo mismo.

Hoy recibid la bendición de la Gran Casa de las Almas, de los nacidos y no nacidos que, por la oración de Baza, están siendo liberados a los próximos venideros las cargas ancestrales del pecado de sus antepasados. Han venir a la Tierra con la liberación y la felicidad que ha de tener el género humano.

Recibid la bendición de Dios Padre todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén. Y recuerda regala tu rosario.

Esteban: Interceda por todas mis intenciones, Gran Señora no me olvide, que sabe que la amo. Y dígale a Dios que lo amamos.

María Santísima: La fragancia de nardos es derramada hoy en esta Casa, en el Tabernáculo divino en la presencia del Santísimo Sacramento.

Esteban: Gracias, Madre mía, gracias.

Mensaje de María Santísima de la Soledad en Baza el 6 de abril de 2025

 

Esteban: Salve, Redentora de las almas. Ave María Purísima. Sin pecado concebida.

María Santísima: Soy Madre de Gracia y Madre de Misericordia y derramo al mundo la benevolencia y beneficencia que los corazones consagrados han traído a la Tierra.

¡Qué hermoso está todo y qué hermoso está tu corazón! Que tu mano sea firme y tu corazón tierno, pero lo que el Altísimo te mande, es la obediencia lo que más le complace a Dios.

En la vida aprendemos del sufrimiento, aprendemos del amor, aprendemos de la experiencia, pero el aprendizaje divino que viene del Altísimo por el Espíritu Santo es el aprendizaje mayor que se adquiere por la sabiduría de Dios y no es enseñado por el género humano. Hay que abrir los libros del alma para que en ellos se escriba lo que Dios trazó para cada uno de nosotros.

Esteban: Quiero pedirle, Gran Señora, muchas cosas y por muchas personas que están aquí y algunas que están pasando dificultades muy grandes, que tienen cerradas todas sus puertas, interceda por ellos, Gran Señora, ábrales sus puertas de par en par, que el triunfo de Dios glorifique la Tierra, Gran Señora. No permita que lo malo triunfe, que su mano poderosa ponga cada cosa en su lugar y que el triunfo de Dios se vea en las personas buenas de la Tierra.

María Santísima: Nunca tus súplicas fueron sordas a oídos de Dios y a Dios le complace obrar milagros.

Esteban: Gran Señora, ¿por qué en estos días estamos más turbios, en nuestra mente y nuestra cabeza y estamos muy nerviosos?

María Santísima: Es la transmutación del mundo a la paz y a la luz, y se está destilando la oscuridad de la blancura del Altísimo, y vosotros sois los filtros por donde pasa todo el sufrimiento que está regado en el mundo, y hay mucho sufrimiento. Acordaos de todos aquellos que están sufriendo. Tratad con misericordia a los demás como queréis que Dios os trate a vosotros, y vivid felices porque sois llamados “Hijos del Altísimo”. Su luz va con vosotros, os sosiega, os calma, os riega, os fortalece y va sembrando jardines hermosos y frondosos dentro de vuestro corazón para que den la esencia más pura que el mundo necesita para el equilibrio de Dios en la Tierra.

Las purificaciones de la Tierra no las manda lo divino; sino hay intercesión, Dios lo permite. Interceded vosotros por la misericordia de Dios en la Tierra.

Me complace la obediencia más que todos los sacrificios del mundo juntos. Me complazco en el amor. Y especialmente en el amor de tu corazón, que inundas la Tierra con tu forma de sentir y de querer. No permitas que en ti entre la tristeza y la niebla del mundo, que tú eres Sol y Luz, y la luz del Sol no se apaga, solo brilla.

Esteban: Interceda por todas las intenciones que tenemos, Gran Señora. Y le damos gracias por tanto que hace por nosotros. Escuche nuestras súplicas, que cuando estoy aquí me quedo en blanco, y tengo que acordarme de muchísimas cosas. Especialmente, interceda porque la mano del maligno no triunfe con ninguno de sus hijos, Gran Señora, perdone que se lo diga otra vez, ponga su mano poderosa, que se vea el brillo de Dios.

María Santísima: Los diamantes brillan sin pulir, y una vez que se pulen, brillan mucho más. Las personas y mis hijos amados, cuando pulen, se ponen opacos y su claridad es difícil de ver, pero intensifican dentro de su ser el brillo puro que es el brillo que vale.

Esteban: No lo entiendo muy bien…

María Santísima: Hoy recibís la bendición de Dios Padre Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Y la del amor del Santísimo, que está en la humanidad y en todos los Sagrarios de la Tierra, derramada su gracia y su verdad para el bien de los hombres.

Recuerda, regala tu rosario y déjate llevar. Eres como el agua viva y eres como una hoja. Solo déjate llevar donde el Altísimo te lleve.

Recuerda, regala tu rosario. Son tiempos nuevos, y nunca se te olvide que tu escudo y tu espada es tu bandera y la verdad siempre te dará la libertad. Ama mucho, que a eso viniste al mundo, para derramar tu amor de diferentes maneras, según la necesidad.

Esteban: Gracias, Madre bendita, gracias.

María Santísima: Eres la luz de mis ojos y el consuelo de mi corazón. Por eso Dios en ti halló la gracia del Altísimo.

Mensaje de María Santísima de la Soledad en Baza el 13 de abril de 2025

 

Esteban: Ave María Purísima. Sin pecado concebida.

María Santísima: Soy Madre de Gracia y Madre de Misericordia, y traigo el bálsamo y el consuelo a los corazones redimidos. No haya tristeza en los corazones, pues la gracia de Dios en ellos se halla.

¡Qué bonito está todo y qué hermoso! Con la hermosura se le da gloria al Altísimo, honrando el nombre de Jesucristo, Dios y hombre verdadero.

¡Qué hermoso está todo y qué hermoso está tu corazón! Déjate fluir por el río de la vida y no luches contigo mismo, que los principios estipulados, a voluntad de Dios, son modificados.

Cuán grande es el amor de Dios hacia los hombres, y los corazones están secos de amor, no dejan que el agua viva llegue a ellos. Abrid los corazones y que se riegue en vosotros la presencia del Altísimo, que es el amor hacia los hombres, hacia lo divino, hacia la Tierra y hacia la humanidad.

Cómo me complacen las disposiciones de tu corazón y los habitáculos que en él se hallan, teniendo en prioridad el prío del Altísimo, que es presencia del ergo y de la gloria.

El mundo ya está preparado y es tiempo de cambio y de unificación de todos los credos.

Esteban: Quiero pediros, Madre Santísima, por muchas las personas que están enfermas, otros que quisieran estar y no están, por las peticiones de todos, especialmente, las que llevamos en nuestro corazón, para que Usted interceda en la vida de todos, especialmente de sus hijos y de todos los redimidos, interceda por el mundo por la juventud, interceda por mí, madre Santísima, que siempre haga la voluntad del Altísimo.

María Santísima: A Dios todo le complace de ti y, en el tiempo de renacer, eres renacido y cambiado en las circunstancias que Dios lo necesita.

Sonríe siempre, que la bandera de Cristo está siempre contigo. Hoy es Domingo de Ramos: la excelencia de la entrada triunfante de Cristo en Jerusalén. Contempla. [Me muestra cómo fue realmente la entrada de Jesús en Jerusalén el Domingo de Ramos].

Esteban: ¡Viva Cristo Rey! ¡Viva el Santísimo Sacramento! Viva la gloria de Dios, Hosanna en el cielo, Gloria a Dios en la Tierra. El trono de Dios en la Tierra está presente.

María Santísima: No se te olvide sacar.

Esteban: No, Madre mía, no se me va a olvidar.

María Santísima: Y hoy con la esencia de la rosas del Cielo, que se plantan en el altar de Dios, quedan regadas estás santas ofrendas, en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Para que sean benditas y sean protección de la presencia del maligno que anda por el mundo.

Eres ungido y eres bendecido por la mano del Altísimo. Siéntete dichoso, que eres mi niño amado y mi favorito en la Tierra.

Esteban: Gracias, Madre mía.

María Santísima: Y recuerda, regala tus rosarios. Recibid la bendición de Dios Padre Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.

Que se obren maravillas en esta Santa Casa, que es presencia del Altísimo. ¡Viva el tabernáculo sagrado, que habita en la Tierra y que está dentro de tu corazón! El amor de mi corazón es contemplación siempre hacia ti.

Esteban: Y el mío hacia el suyo, Madre.

María Santísima: Id en paz.

Mensaje de María Santísima de la Soledad en Baza el 20 de abril de 2025

 

Esteban: Salve, Redentora de las almas, Madre de Dios y Madre nuestra amantísima.

María Santísima: Que vuestros corazones se alegren con la plenitud de Cristo, que está en la Tierra.

¡Qué hermoso está todo y qué hermoso está tu corazón! ¡Qué bien dispuesta está esta Santa Casa!

Estad alerta pues el maligno es como una avispa que todo lo pica y todo lo infecta. Estad abiertos a lo divino y tened una gran precaución con el orgullo, que es el veneno que lo malo siembra en nuestro corazón.

Confía siempre en tu suerte, y todos los que están aquí que confíen en su suerte, pues Dios dispuso sobre ellos una estrella luminosa que protege y bendice cada día de su vida y hace que resplandezca la luz cada día más en su vida y en su corazón.

Todos los días trae Cristo sanación al mundo, pero hoy es un día muy especial, ya que las gracias divinas del Altísimo son derramadas en este Santo Lugar y se extienden por toda la Tierra. Tu corazón es grande y tu amor, inmenso, y tu crecimiento y tu entendimiento son más grandes que toda la Tierra. No esperes el entendimiento del género humano, tienes la aprobación de Dios en todo lo tuyo, con eso te ha de bastar.

Hoy es un día de gloria. La presencia del Altísimo se hace presente en este Santo Lugar en tu corazón. Emprende caminos y no mires nunca hacia atrás. El que mira para atrás, se queda en el sufrimiento y Dios quiere la gloria y el amor en todos los corazones. Ya pasaste el sufrimiento necesario de esta vida. Es un tiempo de cambio. El mundo está transmutando y transmuta y emerge según tu corazón. Acelera los tiempos, para que los tiempos venideros sean mejores en la Tierra. La Tierra está dando y va a dar sus mejores frutos y el género humano, su mejor versión. Nunca estés triste por las circunstancias de las personas. El aire mueve las ramas y así se mueve el que no es firme en la Tierra. Dios está contigo y tú eres el tronco. No hay huracán que te mueva.

La Tierra se está regando del amor de Dios y es tiempo de que termine el sufrimiento, pero unas puertas se cierran y otras se abren, y las puertas siempre traen sufrimiento y dolor a la Tierra y a mis hijos amados. La mano del Altísimo está sobre vosotros.

Esteban: Quiero pedirle, Gran Señora, por todas nuestras dificultades, Usted sabe todas nuestras cosas. Quiero pedirle por todas las circunstancias de todos los que estamos aquí, o todos los que se acuerdan de Usted, Madre mía, y todos aquellos que me piden que le pida. Interceda por la humanidad, interceda por todos nosotros y dígale a Dios cuánto se le ama en la Tierra.

Misericordia divina hacia todos nosotros, que somos humanos y somos pecadores y tenemos muchas faltas, Gran Señora.

María Santísima: En la disposición de Dios, todo es perfecto, lo único que es oscuro y no tiene cabida es la falta de amor.

Esteban: ¿Podemos hacer algo por el mundo, Gran Señora? ¿O Usted nos recomienda algo?

María Santísima: Tenéis que ver al prójimo como al mismo Jesucristo y trataros a vosotros mismos como si fuerais el prójimo. Si Dios, que todo lo puede y todo lo halla, no nos juzga ni condena, nos libera, ¿por qué cargamos nosotros con yugos y cargas que no nos pertenecen? Buscad la felicidad en la Tierra, que es la voluntad de Dios en el Cielo. Y vividla y compartirla siempre en la presencia del Altísimo.

Cuando se tiene a Dios, no se necesita nada más. Y cuando falta Dios, todas las carencias se hallan en nosotros. Dios no nos abandona. Somos nosotros los que miramos hacia otro lado.

Yo soy el Camino de la Trinidad y el Camino de la Luz y la Vida. Por medio de mis entrañas se redime el mundo. Yo llevo a Jesús y Jesús ha venido al mundo para ser Padre, Hijo y Espíritu de Vida, y redentor del género humano.

No requiero nada más. Y me retiro en maravillosa disposición, llena de gozo y de alegría de haber sembrado en esta Casa un año más la semilla del Altísimo que Dios va germinando y que cada año va creciendo con una gracia singular y son dones que se extienden por toda la Tierra.

Esteban: Échenos su bendición a todos, Madre mía, y écheme la bendición a mí y a Quique.

María Santísima: Donde está el amor de Cristo, siempre está la presencia de Dios y, donde hay amor en los corazones, se halla el amor de Cristo. Amor significa redención y redención significa amor, y Cristo es amor y redención.

Recibid la bendición de Dios Padre Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén. Y, recuerda, regala tu rosario, y sonríe siempre. Llévate siempre de las directrices de tu corazón, pues Dios estipuló todo lo que se necesita.

Esteban: Le amamos, Madre mía.