PADRENUESTRO DEL ARCOÍRIS
Padre y Parte nuestra, que está en el Cielo y en la Tierra.
Santificado y bendecido sea su Santo Nombre por todos sus hijos y
seres de Luz de la Tierra. Guíe hacia nosotros su Reino del Cielo,
haciendo que nosotros lo traigamos a la Tierra.
Siempre sea bendecida su voluntad y sea en nosotros aceptada.
El Pan nuestro de cada día que Usted nos proporciona sea
agradecido. Perdone nuestras deudas y faltas, como nosotros
debemos perdonar y amar a nuestros semejantes.
No nos deje caer en tentación protegiéndonos del mal, pues suyo es
el Poder y la Gloria por los siglos de los siglos. Amén.
CREDO DEL ARCOÍRIS
Le amamos, Señor, pues amamos a todos nuestros semejantes. No discriminamos a nadie, ni por credo, color o sexo. Y amamos especialmente a los marginados e incomprendidos del mundo, pues para todos es su mensaje, y en especial para todos los necesitados. Nos basamos en su principal regla, que es el Amor, y darlo todo sin esperar recompensa, pues Usted ya se encarga de nuestras necesidades.
Padre Celestial, hacedor del Cielo y de la Tierra, hacedor de lo visible e invisible. Jesucristo hecho Dios encarnado en materia humana que avive la llama de nuestro corazón en el fondo de nuestra alma para que todos seamos una llama que unida sea la llama del Corazón de Jesús.
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María Santísima de la Soledad, en sus innumerables apariciones en Baza, ha destacado siempre la importancia de la oración para la vida espiritual de las personas.


