Mensaje de María Santísima de la Soledad en Baza el 15 de febrero de 2026
Esteban: Ave María Purísima, sin pecado concebida.
María Santísima: Soy madre de Gracia y madre de misericordia, y traigo la libertad a todos los corazones del género humano. Cristo ha dado su vida para darnos la redención, la libertad, y abrir la puerta del amor de nuestro corazón. Que no haya en tu corazón sombra de duda pues todo lo halla Dios perfecto. Tu corazón fue dispuesto para amar, tu alma para contemplar y recibir y tu persona para ser incomprendido. En tu corazón dispuso Dios el tabernáculo del Altar divino, donde está el gozo, la gloria y la redención, pero falta que brote la llama de la alegría. El mundo está siendo liberado y no hay mayor libertad que la oración y los sacramentos, que por medio de ellos, se limpian todas las cargas que han sido manifestadas en este mundo.
Esteban: Quiero hacerle algunas preguntas, Señora, si puedo.
María Santísima: Todo está bien dispuesto en tu corazón, y no esperes que nadie te comprenda. El día que se comprenda el Verbo, deja de ser Verbo por ser humano. Tus pies deben de caminar y confía en la Providencia divina que vela por ti. El mundo está siendo regado por miles de bendiciones que van a dar su fruto en el nacimiento de almas de luz y en el despertar de la conciencia humana, pero no todos los seres de luz despiertan hacia el Altísimo. El orgullo y la vanidad hacen que despierten a la oscuridad. Rígete y llévate siempre por tu primer impulso. No escuches a nadie más que a tu corazón, donde se halla Cristo y el amor del mío. Y vive tu vida como si cada día fuera el último en la Tierra, pues cada día es un libro que se cierra y cada mañana es uno que se abre.
Esteban: ¿Va a venir, Señora, en Cuaresma, como todos los años?
María Santísima: A Dios le complace y así será.
Es el tiempo de volver a la niñez y recoger el entusiasmo de las primeras veces, Es el tiempo de abandonar los aprendizajes guardados en el dolor, pues ya hicieron su cometido. Sé feliz y vive feliz. Para Dios todo es posible. Abrid vuestros corazones y no juzgues nada porque todo es perfecto. Si Dios no te juzga, no te juzgues tú.
Esteban: Quiero preguntarle, Gran Señora, otra cosa y perdóneme… Lo que Usted me mandó que iniciara, ¿va todo bien, va todo en buen camino?
María Santísima: Es alegría del Cielo y voluntad del Altísimo que sean trazados caminos de Luz y de Salvación para otros pueblos. Todo está iniciado. Tus pies han de pisar muchas tierras para que se active la sabiduría divina a todo el género humano.
El Señor manda a sus ángeles por medio de los pórticos para estabilizar y ayudar a las personas de luz en el mundo. La paz vuelve a la Tierra, pero no se va la discordia. Pues la verdad y la honradez es una bandera discutida.
Sonríe siempre, que es la abandera de Cristo. Recuerda: todo lo tuyo me complace y todo lo que haces es voluntad de Dios.
Y recibid la bendición de Dios Padre Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, amén, que derramada e impregnada del espíritu de la rosa queda en vuestros corazones. Y recuerda, regala tu rosario.
Esteban: Gracias, Madre mía, gracias.