La casa del Arcoiris | Mensajes 2026
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Mensajes 2026

Mensaje de María Santísima de la Soledad en Baza el 15 de febrero de 2026

 

Esteban: Ave María Purísima, sin pecado concebida.

María Santísima: Soy madre de Gracia y madre de misericordia, y traigo la libertad a todos los corazones del género humano. Cristo ha dado su vida para darnos la redención, la libertad, y abrir la puerta del amor de nuestro corazón. Que no haya en tu corazón sombra de duda pues todo lo halla Dios perfecto. Tu corazón fue dispuesto para amar, tu alma para contemplar y recibir y tu persona para ser incomprendido. En tu corazón dispuso Dios el tabernáculo del Altar divino, donde está el gozo, la gloria y la redención, pero falta que brote la llama de la alegría. El mundo está siendo liberado y no hay mayor libertad que la oración y los sacramentos, que por medio de ellos, se limpian todas las cargas que han sido manifestadas en este mundo.

Esteban: Quiero hacerle algunas preguntas, Señora, si puedo.

María Santísima: Todo está bien dispuesto en tu corazón, y no esperes que nadie te comprenda. El día que se comprenda el Verbo, deja de ser Verbo por ser humano. Tus pies deben de caminar y confía en la Providencia divina que vela por ti. El mundo está siendo regado por miles de bendiciones que van a dar su fruto en el nacimiento de almas de luz y en el despertar de la conciencia humana, pero no todos los seres de luz despiertan hacia el Altísimo. El orgullo y la vanidad hacen que despierten a la oscuridad. Rígete y llévate siempre por tu primer impulso. No escuches a nadie más que a tu corazón, donde se halla Cristo y el amor del mío. Y vive tu vida como si cada día fuera el último en la Tierra, pues cada día es un libro que se cierra y cada mañana es uno que se abre.

Esteban: ¿Va a venir, Señora, en Cuaresma, como todos los años?

María Santísima: A Dios le complace y así será.

Es el tiempo de volver a la niñez y recoger el entusiasmo de las primeras veces, Es el tiempo de abandonar los aprendizajes guardados en el dolor, pues ya hicieron su cometido. Sé feliz y vive feliz. Para Dios todo es posible. Abrid vuestros corazones y no juzgues nada porque todo es perfecto. Si Dios no te juzga, no te juzgues tú.

Esteban: Quiero preguntarle, Gran Señora, otra cosa y perdóneme… Lo que Usted me mandó que iniciara, ¿va todo bien, va todo en buen camino?

María Santísima: Es alegría del Cielo y voluntad del Altísimo que sean trazados caminos de Luz y de Salvación para otros pueblos. Todo está iniciado. Tus pies han de pisar muchas tierras para que se active la sabiduría divina a todo el género humano.

El Señor manda a sus ángeles por medio de los pórticos para estabilizar y ayudar a las personas de luz en el mundo. La paz vuelve a la Tierra, pero no se va la discordia. Pues la verdad y la honradez es una bandera discutida.

Sonríe siempre, que es la abandera de Cristo. Recuerda: todo lo tuyo me complace y todo lo que haces es voluntad de Dios.

Y recibid la bendición de Dios Padre Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, amén, que derramada e impregnada del espíritu de la rosa queda en vuestros corazones. Y recuerda, regala tu rosario.

Esteban: Gracias, Madre mía, gracias.

 

Mensaje de María Santísima de la Soledad en Baza el 22 de febrero de 2026

 

Esteban: Ave María Purísima, sin pecado concebida.

María Santísima: Soy madre de misericordia, y traigo consuelo y bálsamo de nuestro Padre Dios a todos los corazones. Que la alegría de Nuestro Señor Jesucristo, que es la salvación y la redención, brille y habite dentro de vuestros corazones.

¡Qué hermoso está todo y qué hermoso está tu corazón! En las disposiciones del Altísimo, desde el Cielo se te ve con trono, corona y cetro, para que el mandato del Santísimo sea delegado a los Seres de Luz de la Tierra.

Las tres coronas de Gloria brillan en la humanidad y el corazón de Cristo vivo. No hay ya tiempo de división, pues todos los Seres de Luz de la Tierra se rigen y adoran a un mismo Dios, pues el Dios vivo se hizo Cristo y Cristo es el Dios vivo, así que todo aquel que implore su nombre, su misericordia, su grandeza, su piedad y su amor, bajo el Credo que sea, se lo está pidiendo al mismo Cristo.

La Tierra necesita paz, las casas y los corazones, y Dios derrama hoy la Paz del Cielo con la semilla que se sembró para fecundar la Tierra.

Las disposiciones de tu corazón, síguelas, pues el mismo Dios así las dispuso dentro de ti. No esperes ser comprendido en el mundo, pues la esencia del Verbo no tiene más disposición que obedecer los mandatos divinos.

Está siendo derramada en la Tierra la Sabiduría Superior para hacer que mis hijos amados vivan la disposición de Dios en el mundo, siendo felices y dejando el sufrimiento. Es el tiempo del gozo y la gloria. Es el tiempo de despertar a lo nuevo. Es el tiempo de separar la paja y el grano con el aliento de Dios que avienta y pone a cada cosa en su lugar.

Esteban: Quiero hacerle, Madre mía, algunas peticiones. Por los que están aquí, por las madres que tienen sufrimiento por sus hijos, que tienen que coger buen camino, y la juventud, ayúdeles a todos, Madre mía. Toque su corazón con su mano divina puede borrar Usted todo lo malo que hay en su mente y hágale una mente nueva. También le quiero pedir por los hermanos de Morón, que están hoy aquí. Ayúdeles y quíteles de su camino dificultades, allane su camino. ¿Tiene Usted que decirles algo a ellos?

María Santísima: Al que Dios le dio mucho, mucho le pidió. La sonrisa es la bandera de Cristo y, por grande que sea la tormenta, nuevamente, siempre sale el Sol.

En el mundo son muy importantes los Sacramentos de Baza, ya que en ellos está dispuesto el equilibrio de la luz del mundo. Qué grandeza y qué gozo de este Santo Lugar, que es el faro que hace navegar a los ángeles y a mis hijos hacia el Puerto de la Salvación.

Sonríe siempre y habla menos, que el que da su palabra expone su corazón a recibir sufrimiento, y vive feliz como Cristo te hizo.

Recibid la bendición de Dios Padre Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, amén, y recuerda, regala tu rosario.

Los nardos y los inciensos del Cielo son derramados para la bendición de la Tierra y extienden el óleo santo para que la protección de Dios esté con todos sus hijos en el mundo. Tu amor es tan grande que desde el Cielo solo se ve tu luz.

Esteban: Gracias, Madre mía, gracias. Dígale a Dios cuánto lo amamos.

 

Mensaje de María Santísima de la Soledad en Baza el 1 de marzo de 2026

Esteban: Ave María Purísima, sin pecado concebida.
María Santísima: Soy madre de gracia y madre de misericordia, y derramo la gracia de Dios al mundo. Hoy traigo un mensaje nuevo de paz, esperanza y misericordia: que no se atribulen los corazones por los destierros que hay en el mundo, pues es voluntad del Altísimo que el mundo sea removido para que el grano sea separado de la paja. Qué hermoso y qué bien dispuesto está todo, especialmente tu corazón.
La vida es el Viacrucis y tú estás haciendo las estaciones del tuyo. Ama mucho, que para eso fuiste sembrado y regado en la Tierra. Es un resurgir nuevo y todo lo que pienses y hagas, Dios lo ve bien visto. A Dios le encanta la renovación: tiempos nuevos, aires nuevos.
La conciencia está siendo liberada, así como el conocimiento y el amor superior, y mis hijos de luz en la Tierra están siendo llamados y despertados para dar testimonio y ser labradores en sembrar la grandeza del Santísimo.
Qué grande es el género humano y qué grandeza inmensa hay dentro de él. La Tierra ha sido preparada y regada para que mis hijos amados echen raíces fuertes y ramas frondosas para dar el fruto del maná del Cielo. Y todo esto crece un día tras otro, sin pensarlo y sin esperarlo, y la Gracia de Dios va cosechando.
Que tus pies sigan a tu corazón. No temas al sufrimiento, que está compensado con el amor. Dios está contigo, aunque el mundo entero esté contra ti, ¿a quién temerás?
Esteban: Quiero pedirle algunas cosas, Madre mía, por muchas personas que Usted sabe, no quiero nombrarlas, pero Usted sabe quiénes son, por muchas circunstancias de la vida, interceda, interceda por el mundo, que acaben las guerras y acaben las cosas malas, que nos conozcamos todos como hermanos, Virgen bendita, que sepamos vernos, que se acabe la desigualdad en el mundo.
María Santísima: Dios derrama su maná. Abrid las manos los que queráis recibirlo. No es sordo el que no oye o no ve; es sordo el que no quiere ver ni oír. Hoy no traigo penas del mundo, traigo alegría y así debéis estar vosotros, con la alegría de lo divino y separando la tristeza del mundo, que es la penitencia del pecado y de los pecadores, que no entienden la redención del amor.
Esteban: Quiero preguntarle una cosilla, Madre mía, Usted ya sabe todas mis cosas.
María Santísima: Lo que tu corazón disponga, a Dios le complace.
Esteban: Gracias, madre mía.
María Santísima: Recibid la bendición de Dios Padre Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén. Y los Santos Ángeles del Cielo derraman la fragancia de rosas del Altar de Dios.
Esteban: Gracias, madre mía. Decidle a Cristo cuánto se le ama. Y le amamos, Señora, gracias por tanto que hace por nosotros y denos fuerza para caminar en nuestra vida, en nuestras dificultades, allane un poquito los caminos o denos la fuerza para llevarlo.
María Santísima: En el Cielo se te ama y en la Tierra se te venera. Camina firme y siempre con la sonrisa de Cristo.
Esteban: Gracias, madre mía, gracias.
María Santísima: Recuerda, regala tu rosario.

 

Mensaje de María Santísima de la Soledad en Baza el 8 de marzo de 2026

Esteban: Ave María Purísima, sin pecado concebida.
María Santísima: Soy madre de gracia y madre de misericordia. Hoy traigo un mensaje nuevo al mundo. El mundo está atribulado; no tiemblen vuestros corazones. El Señor se digna a interceder por la paz del mundo.
Qué tristes están las madres y cuánto sufrimiento hay en el mundo y cuál derramamiento de sangre de los inocentes. Al Señor le complace que todos seamos uno y que, al igual que en nuestro Credo, no haya diferencia entre color y camino, pues a Dios le complace que nos miremos todos con los mismos ojos.
Es misericordia de Dios y redención de los hombres la conciliación del Espíritu Santo. Se va a conciliar el cambio de la progresión para la unificación de los Credos y a Dios le complace que seamos todos uno: un solo Credo, ya que hay solo un solo Dios que rige a los hijos que están en la luz y a los hijos que están en tiniebla, pero ante Dios, todos son hijos.
No permitas que el sufrimiento del mundo turbe tu cuerpo y tu alma, y no permitas que los sufrimientos del mundo entristezcan tu corazón. Sé fuerte como Dios te hizo fuerte: eres cordero y león, y da testimonio en el mundo de que Dios está contigo.
Dios va a mover la Tierra para que el eje sea perfecto y son grandes cambios y grandes movimientos. Todo es voluntad el Altísimo y todo es para el bien del mundo.
Estáis sembrando la cosecha que otro ha de sembrar, pero estáis haciendo que el mundo esté la abundancia de la mano poderosa de Dios. Es voluntad del Señor y merecimiento de tu corazón que sean derramadas las gracias del Altísimo hoy en este Santo Lugar, remediando las dificultades del cuerpo y del alma de las almas que aquí se convocan y escuchando las súplicas por la intercesión de las dificultades de la vida.
Qué hermoso está todo, qué bien dispuesto y qué bien dispuesto está tu corazón. A Dios todo le halla y todo le complace. Camina y siembra, no pienses en el medio, piensa en el resultado, y sé tú mismo, que lo que más le complace a Dios es lo que hay dentro de ti.
Esteban: Quiero preguntarle preguntillas, Madre mía. Ah, ya las sabía…
María Santísima: Sed constantes con la oración, como hasta ahora está dispuesto. En la oración y contemplación del Santísimo Sacramento, a Dios le complace la Sagrada Eucaristía celebrada con rigor para la salvación de todas las almas y la redención del mundo a la luz. Es voluntad del Altísimo que riegues el mundo con la gracia de tu alma. Escucha las directrices que Dios dispuso en ella.
En el Cielo, la gloria rebosa de alegría por el Altar de Baza, que es puerta de salvación, luz del mundo y altar de redención y misericordia.
Hoy traigo el perfume de rosas con el que está regado el Cielo para regar vuestra alma y quede impregnada de todas las bendiciones que el Señor derrama en su Santa Casa y recibid la bendición de Dios Padre Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.
Recuerda, siempre estoy contigo y regala tu rosario. Para Dios todo es perfecto. Cristo murió en la Cruz y pagó por todas nuestras faltas y pecados. Vivid contentos, que estáis redimidos, solo necesitáis tener fe, porque la gloria y la salvación la tenéis segura.
Esteban: Interceda, Señora, por la persona que Usted ya sabe, por muchas, por todas las dificultades, pero especialmente por el alma que le pido, interceda y póngala en buen sitio.
María Santísima: Tu corazón y tu misericordia es el ruego que al Señor le complace.

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Mensaje de María Santísima de la Soledad en Baza el 15 de marzo de 2026

María Santísima: Soy madre de Dios y madre de misericordia, madre del mundo e hija del Altísimo. Que no tiemblen vuestros corazones por la tristeza que hay en el mundo. El dolor de la Tierra es el sufrimiento del Cielo y el amor de la Tierra es el gozo del Altísimo. Qué tristeza para el mundo y para los corazones cuando no saben ver a sus hermanos y todos somos sus hijos, hijos de un mismo Dios.
Son tiempos de movimiento, de grandeza y de gloria, pues la Tierra está siendo removida y es el tiempo en que sople el viento y sea separada la paja del trigo. Es el tiempo de la claridad de Dios, de que los ojos sean abiertos y es el tiempo del triunfo, que Dios sea glorificado en la Tierra.
Todos somos hijos de un mismo Dios y todos somos dioses en el mundo, pues la presencia de mi Hijo amado está dentro de cada uno de vosotros. Mirad al prójimo como al mismo Dios y contemplaros a vosotros mismos, que sois la presencia del Altísimo en la misma Tierra.
A Dios le complace la variedad, los caminos y la diversidad, pues muchos son los colores y a Dios todos le complacen. La esencia del maná de Dios es el deleite de la Eucaristía.
Traza con firmeza y que no te tiemble la mano, lo que has de trazar en el mundo, trázalo ya. Y vive con libertad, porque Cristo murió en la Cruz para hacer libre al género humano. El pecado solo es la oscuridad, el odio y el rencor, y la siembra del maligno. Las faltas y dificultades las sembró Dios en sus hijos para crecimiento y bien de su alma, pero todo es perfecto. Dios no pide consecuencias de lo que sembró en nuestros corazones, pero sí del fruto que demos de ello.
¡Qué hermoso está todo y qué bien dispuesto! Tus manos se extienden como tu corazón, hasta el infinito. Es el tiempo del perdón, de la reconciliación y de la llamada. Es el tiempo del despertar, del Padre que llama al Hijo a la Casa del Altísimo. Es el tiempo de encontrar el designio de Dios que fue trazado para cada persona. Vivid la alegría dentro del sufrimiento. Los cambios siempre son dificultad, pues nuestro yo interior nos frena y no nos deja ver con claridad la libertad que traen. Sé tú mismo, que a Dios le complace como eres y contempla la maravilla de Dios en cada obra y en cada cosa del mundo, y sobre todo dentro de ti y dentro de tu corazón.
Esteban: Quiero hacerle unas preguntillas, Madre mía, y pedirle, sobre todo por muchas personas que tengo en mi corazón, por los jóvenes, muchos, que están perdidos, que nos ayude en todas nuestras dificultades, y ayude al mundo y traiga la paz al mundo, Gran Señora. ¿Qué representa en el mundo lo que ahora mismo hay? Quiero entenderlo. ¿Por qué vienen estas cosas al mundo?
María Santísima: Mis hijos amados se alejan del amor y la paz de Dios para centrarse en el orgullo. Hasta que no sea desterrado el orgullo de la dominación, dejando la libertad coexistir con el Credo, no ha de haber paz entre mis hijos amados.
Hay que crecer y cambiar. El árbol estancado se vuelve todo leña y da poco fruto, y hay que talar el árbol para que eche ramas nuevas y frutos nuevos y, a veces, es voluntad del Santísimo Sacramento que el peral dé manzanas y el manzano dé peras, sembrando la variedad de Dios en el mundo.
Son tiempos nuevos de un despertar inmenso y aunque sean caminos que no son trazados en esta misma Casa, son caminos trazados por Dios en el mundo y está siendo derramada la gracia de Dios en el mundo y en la Tierra.
Ama mucho, que tu corazón tiene disposición para amar y sembrar el amor en la Tierra. Y sonríe siempre, que es la bandera de Cristo.
Esteban: Interceda, Señora, por la todos los que estamos aquí, y todos los que están en su casa y le piden, atiéndalos y ayúdenos a todas nuestras dificultades. Ya sabe las que llevo en mi corazón y las que pido por todos.
María Santísima: La intercesión de Dios siempre es grande en vuestras vidas. Recibid la bendición de Dios Padre Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén. Y recuerda, regala tu rosario y camina, camina siempre. El impulso de tu corazón siempre está trazado por el Altísimo.
Esteban: Dígale a Dios que le amamos.
María Santísima: En la adoración de Dios están los corazones de sus hijos, especialmente de sus amados Sacerdotes de la Casa del Arcoíris.
Esteban: Gracias, madre mía, gracias.

Mensaje de María Santísima de la Soledad en Baza el 22 de marzo de 2026

Esteban: Ave María Purísima, sin pecado concebida.
María Santísima: Soy madre de gracia y madre de misericordia, madre de concordia y de conciliación. Que no tiemblen vuestros corazones porque el mundo tiembla. Hay un mensaje de esperanza y de misericordia que el Cielo trae a la Tierra. Son tiempos de luz, de unión y de conciliación y son tiempos en que ha de brillar la luz de Dios en el mundo.
Ha sido entregado al mundo el maná de la luz de Dios y de su sabiduría para que renazca el entendimiento a lo divino y al Yo interior, que es donde está el Tabernáculo del Altísimo y las directrices que Dios depositó en cada persona. Es un renacer y un despertar a lo divino.
Es el tiempo del sínodo, en el que se reúnan todos los Credos para que la Luz sea unificada y no sea atacada por la oscuridad.
Tu corazón está elevado y Dios ha dispuesto que vivas entre los dos mundos. Ten peso suficiente para vivir en la Tierra y vive ligero para poder tocar el Cielo.
La Tierra necesita oración por la paz de las Naciones y la conciliación del Espíritu Santo con el género humano. Ofrezcan oraciones y rosarios y Santas Eucaristías por esta intención.
Un gran estruendo y dolor va a haber en el mundo y se sigue derramando la sangre de los inocentes. La Corona de Dios está fulgida en esta Santa Casa y es derramada la gracia del Altísimo hacia todos los comensales que se dirigen hacia el Altar. La parva está siendo aventada por el viento, que el grano sea firme para quedarse en su sitio.
Esteban: Quiero pedirle, Señora, por las personas que están enfermas, Usted sabe todas las intenciones que llevo en mi corazón, si es disposición de Usted que lo haga todo y nos cubra con su manto a todos.
María Santísima: Es el tiempo del escudo y de la espada y de la protección divina a los Seres de Luz en la Tierra. Es el tiempo del gozo y del llanto, y es el tiempo de la separación, dejando a un lado lo profano y quedando todo lo divino, y a Dios le gusta la unificación. Todo lo humano es divino y lo divino está a la mano de lo humano.
Anda camino, que con tus pasos abres la inteligencia y evangelizas la luz en el mundo.
Esteban: Tendrá que darme Usted las fuerzas, Madre mía, que estoy muy cansado.
María Santísima: El maná del Cielo que rige en tu corazón te dará la fuerza necesaria para hacer el mandato de lo divino.
Esteban: Ayúdeme, Madre mía, a que haga las cosas bien siempre, a parte de mi vida, lo que no tenga que hacer. No quiero fallarle a Dios.
María Santísima: Todo es voluntad del Altísimo, hasta lo que tú piensas que no lo es.
Hoy no traigo nada más. Recibid el aliento de Cristo soplado con el viento de la bendición. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Y recuerda, regala tu rosario.
Esteban: Gracias, Madre mía. Dígale a Cristo cuánto se le ama. Y tenga misericordia y paciencia con el género humano.
[Hoy trae la Virgen un escapulario y me lo da a besar.]
Gracias, Madre bendita, gracias.

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Mensaje de María Santísima de la Soledad en Baza el 29 de marzo de 2026

Esteban: Ave María Purísima, sin pecado concebida.
María Santísima: Soy madre de gracia y madre de misericordia y traigo un mensaje nuevo a la humanidad y a mis hijos amados: el destierro de la humanidad es la potenciación de la oscuridad en el mundo. Todos somos uno y Cristo sufre por cada uno de sus hijos que están en la Tierra.
Han de soplar vientos de conciliación, no de guerra y separación. Han de sentirse todos los corazones unidos y han de ser fuertes mis hijos amados.
Qué bien dispuesta está la humanidad, pero que mal recibido está el mensaje de Dios. Se le da prioridad a lo que no tiene importancia y lo que tiene importancia no se deja ni ver.
Cuántos inocentes están siendo mártires del mundo. Pagan con su sangre por el equilibrio y la salvación de la humanidad. El Cielo no está sordo a las súplicas de la paz del mundo, pero el mundo está sordo para las súplicas de Dios. Dios suplica, no impone. Si es necesario que Dios imponga en el mundo su paz y su salvación, que tiemblen los corazones del mundo.
La conciliación del Espíritu Santo es la conversión del amor, de la oración y de la fe y de las buenas obras derramadas en el mundo por todos los corazones limpios. Si hay buenas obras, pero no hay fe, no hay salvación. La fe está sembrada en el amor y todo aquel que sea fuente de amor en el mundo es fuente de salvación en el Cielo.
Qué hermoso está todo y qué bien dispuesto está tu corazón. Anda tus pasos y escucha lo que está dispuesto en tu corazón. Hoy, Domingo de Gloria, es glorificado el Señor en su entrada triunfante en Jerusalén. Qué bendita y regada ha sido la Tierra con la bendición del Altísimo en cuerpo y sangre.
Dentro del alma hay un Tabernáculo, donde se encuentran la sabiduría, el amor y la gracia del Altísimo y su divina presencia. Hallad la puerta de la salvación encontrando la llave que está en vuestro cuerpo, y, cuando encontréis esa armonía, hallaréis la solución para todos vuestros problemas. ¿Qué temes tú del mundo, si está Dios contigo?
Esteban: Quiero hacerle unas preguntas, Madre mía, unas súplicas, Usted ya lo sabe todo.
María Santísima: Lo que bien dispongas está bien dispuesto para Dios y lo que bien razones, bien recibido es en el Cielo. Hoy es grande la presencia del amor y de la gracia de Dios derramada en la Tierra, y hoy derrama Cristo sobre vosotros la bendición del Blanco Dorado, para que abra la conexión a lo divino y podáis vivir la presencia de Dios en vuestras vidas siendo conscientes de ello.
Hoy no requiero nada más. Y recibid la bendición de Dios Padre Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.
Vive la felicidad en su sufrimiento y vive tu sufrimiento con felicidad. Yo siempre estoy contigo, que nunca se te olvide. Regala tu rosario, que es bandera de flores y presencia del Altísimo. Y recibid la bendición de Dios Padre Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.
Hosanna a la entrada de Cristo en vuestros corazones, al igual que entró en Jerusalén.

Mensaje de María Santísima de la Soledad en Baza el 5 de abril de 2026

Esteban: Ave María Purísima, sin pecado concebida.
María Santísima: Soy madre de gracia y madre de misericordia, y traigo un mensaje nuevo al mundo: la reconciliación con el Espíritu Santo es la paz que va a ser derramada en la Tierra. La abundancia y la gracia van a ser traídas a las nuevas generaciones. Son tiempos de cambio y son tiempos de luz. Son tiempos de misericordia.
Que no tiemble tu mano ni tu corazón, y sella en el mundo tu camino. Que no tiemble tu corazón para que en él no se filtre la tristeza del mundo.
Es Pascua de Resurrección y Pascua de grandeza. Es el tiempo en el que el Señor trae su misericordia a la Tierra. Me complace la adoración de los jueves como has sellado en tu corazón y me complacen los tiempos nuevos en la Tierra. La Tierra ha de ser regida por el amor. Los cambios del amor han de ser derramados al mundo entero. Siembra con tus pies y recoge con tus manos y cosecha con tu corazón.
¡Qué hermoso está todo y qué gozo más grande el ver cómo llevas tu camino en la Tierra! Es tiempo de adversidad, pero es tiempo de conciliación. Igual que el mundo está movido, con un soplo de viento, el Señor trae la paz a la Tierra.
Dios está en ti y contigo. ¿Qué podéis temer? Sé fuerte como una roca y sensible como el pétalo de una rosa. Saca de ti tu mejor versión, sin filtros y sin adornos, que a Dios le complace tu verdadero yo. Y no temas ser fuerte, que de los fuertes es la custodia de los castillos.
Son tiempos nuevos de conciliación con uno mismo. ¡Cuánto amor tienes, que tus regalos los compartes con los demás! Y cuán sencilla es tu grandeza, que la disfrazas en la humanidad.
Hoy no requiero nada más. Solo requiero tu sonrisa y tu fuerza. La vara y el cayado de Dios están siempre contigo. Siembra y derrama en el mundo la semilla que Dios en ti depositó.
¡Hosanna en el Cielo, la Resurrección de Cristo! Cristo es glorificado, entronado y coronado con la majestad del Ergo divino.
Todos sois mis hijos y así os siento. Yo, la Esposa del Espíritu Santo, derramo la gracia del Altísimo hoy en este Santo Lugar, concediendo los dones de sanación a los que sus corazones sean consagrados al Inmaculado Corazón de Jesús, que es la luz, el amor, el perdón y la reconciliación.
Recibid la bendición de Dios Padre Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén. Y recuerda, regala tu rosario.
Esteban: Madre mía, antes de irse, por favor, escuche las súplicas de todas las personas que están enfermas o que se encuentran aquí o que llevo en mi corazón, y todas mis intenciones. Y quiero preguntarle especialmente por mi padre, ¿está ya en su sitio, Gran Señora?
María Santísima: Las bendiciones recibidas en la Tierra por tu padre le hacen gozar de la dicha del Cielo, aunque está reparando sus fragilidades en el mundo.
Esteban: Gracias, madre mía. Le amo. Ayúdenos a todos. Le amo, le amo. Dígale a Dios cuánto se le ama.